camino real
Un jardín botánico
Valdoré.
Una calzada romana, un bosque de sabinas y paisajes espectaculares son las ofrendas de la ruta que une Valdoré con Las Salas. El caminante podrá descansar ante la ermita de la Virgen de Pereda, un lugar con un pasado místico.
La calzada romana de Valdoré.
La ruta que une Valdoré con Las Salas tiene una longitud de diez kilómetros y un tiempo estimado de recorrido de casi cuatro horas.
Valdoré es uno de los pueblos con encanto que conforman el municipio de Crémenes, una localidad vertebrada en torno al río Esla y situada entre Cistierna y Riaño. Precisamente su situación, rodeado de altas montañas, hacen de esta ruta un recorrido atractivo para los amantes de la naturaleza. La senda es peatonal prácticamente durante todo el año y también se puede recorrer en bicicleta de montaña.
Desde esta localidad parte la ruta, aunque antes el caminante puede acercarse a conocer su iglesia, con una imagen interior llamativa. Después, y entre robledales, la senda llega hasta Villayandre a través de lo que fue la calzada romana. En el camino se atravesará el lugar conocido como El Pajar del Diablo donde dice la historia que hubo unos castros. El siguiente punto de interés es Crémenes, desde donde se pueden observar magníficas vistas de los valles que la circundan.
Continuando, el siguiente punto de interés es la ermita de la Virgen de Pereda. Desde allí se vislumbra uno de los bosques de sabinas más occidentales de Europa. Un espacio verde en el que también se pueden encontrar robles y hayas, otras de las especies más habituales en esta zona. La ermita, de estilo moderno, está situada entre fresnos, sabinas y nogales. En este lugar, según documentos encontrados en la zona, hubo un monasterio en el año 1020. Hoy es el lugar de descanso para los caminantes.
Un jardín botánico constituye un auténtico lujo para este enclave y que ha sobrevivido a los avatares de la historia y la naturaleza. Transitando por estos bosques, y con el sonar de las aguas como ruido de fondo, el recorrido llega a Las Salas dónde termina este recorrido de 80 metros de desnivel.
La calzada romana que recorre esta ruta tiene tres metros de ancho y aún conserva algunas de sus losas que recuerdan al caminante la historia que se respira en el ambiente en combinación con un paisaje de gran belleza. Calzada que fue utilizada por romanos y vanidienses en su tiempo.