Entre alisedas, robles y abedules en Omaña
El primer destino del turista en Omaña será el abedular de Montrondo. Son el refugio de algunas rapaces forestales y del mosquitero común y musical. En los abedules de Gasgar, al que se llega por la pista forestal que se dirige al Campo de Martín Moro, cada primavera se puede ver algún urogallo o la becada, inconfundible por su vuelo. Por una carretera entre El Castillo y Rosales se llega hasta el cueto. Allí, desde su mirador, no sólo hay una espléndida panorámica del valle de Omaña sino que también se podrán observar grandes rapaces en vuelo como el buitre leonado, el águila calzada o el ratonero.