LA RUTA
Un paseo por la Pequeña Compostela
Cuna de artistas y de joyas patrimoniales, la villa del Burbia ofrece al turista innumerables posibilidades.
Una imagen del castillo de Villafranca y su entorno.
Villafranca del Bierzo es un lugar mágico que conserva el cariz señorial que ha marcado su historia. Sus calles empedradas y su rico patrimonio monumental albergan el encanto único de la capital que en su día fue. Cuna de artistas y de tesoros patrimoniales, es además uno de los puntos de referencia del Camino de Santiago. Sólo aquí, en Villafranca, el peregrino que camina a Compostela puede ganar el Jubileo antes de llegar a su meta. Tiene que cruzar para ello la Puerta del Perdón de la iglesia de Santiago. Esta es el punto de partida desde el que turista tiene acceso a la grandiosidad de la villa. Sus fronteras albergan también la Colegiata de Santa María, el castillo del Cristóbal Halffter, la iglesia de San Nicolás El Real y el Museo de Ciencias Naturales de los padres Paúles, el Convento y la iglesia de La Anunciada, el templo de San Francisco y un sinfín de joyas más entre las que es de obligada mención el Teatro Villafranquino. La villa es además puerta de entrada en Los Ancares.