CAMPO REDONDO
Un godello sincero y muy honesto
Tradicionalmente mencionado como uno de los blancos bercianos de mayor calidad, esa consideración la avala no sólo la afirmación de la crítica, sino sobre todo el reconocimiento del mercado. El ‘Campo Redondo’ es un godello sencillo, sincero y honesto.
Es realmente excepcional que en plena crisis de consumo y en los momentos más difíciles para el sector una bodega crezca de manera tan sólida y sostenida. Pero sobre todo lo es que, en el reino de la Mencía, el Godello le gane la partida a la variedad de referencia hasta superarla en volumen de producción. Eso es lo que va a ocurrir en Bernardo Álvarez, donde las dos referencias de blanco (320.000 de las 620.000) superarán esta campaña en certificaciones de calidad de la Denominación de Origen Bierzo a las cuatro de la vinífera tinta.
No es casualidad. Bernardo Álvarez sigue siendo, hoy por hoy, la gran bodega de Villadecanes por volumen de producción, pero también por calidad de elaboración. Siempre cultivó esa casa fundada por quien se menciona en la razón social una cierta cultura de los blancos a partir de las tres variedades que ampara la normativa técnica del consejo regulador, de manera que a la referencia histórica de Viña Migarrón, que mezcla las tres (60% de Doña Blanca, 20% de Godello y el 20% restante de Palomino) se sumó en el año 2000 la de Campo Redondo para dar identidad a un monovarietal de Godello. La primera crecerá este año un 15% en ventas para alcanzar las 230.000 botellas, mientras que la segunda deberá rondar ya las 90.000.
Ese altísimo nivel de producción, sobre todo para una bodega que apenas exporta, la obliga a proveerse de uva de otros viticultores en un momento en el que la demanda crece y se encarece la materia prima por la escasez de cepaje y el auge comercial de los blancos, muy en concreto de esa variedad. Puestos en esa situación, la bodega afrontó el año pasado la platación de dos hectáreas más de varas de Godello y prepara ya otra media hectárea para ampliarla. Lo que no hará será cambiar el perfil de su vino, un blanco sencillo que nunca decepciona por la calidad a quienes tienen ese gusto y por la muy honesta relación con el precio.