El mencía de Chalupa
Un mencía joven, de acentuado carácter varietal, extraordinariamente fru- tal y de una frescura que lo hace muy apetecible. ‘El Mago Chalupa’ trae su regalo al mercado en plena primavera..
En la definición más concisa y precisa el Mago Chalupa es el embajador plenipotenciario de los Reyes Magos en el Bierzo y se representa como un hombre negro, subjetivamente relacionado con el carbón que impulsó el desarrollo de la comarca. Pero el personaje creado en los años sesenta por Ignacio Linares y Yolanda Ordás, dos referencias históricas de la comunicación, y popularizado por ellos mismos a través de las ondas de Radio Juventud toma ahora forma y personalidad de vino y, ocurriendo esto en la tierra del Mencía, no puede cabe mayor honor que el que personaje le hace así a la variedad.
Tenía Manuel Benito Otero registrada esa marca desde hace tiempo. La oportunidad de aprovecharla le vino con el encargo de un cliente alemán para el que esta primera elaboración hizo y numeró veinte mil botellas. Otra cuestión es la interpretación que el comprador hizo del personaje en el packing y en la etiqueta, universalizando al entrañable mago al convertirlo en un elegante ilusionista.
Metidos ya dentro de la botella lo que el comprador encontrará exclusivamente en los lineales de la cadena de supermercados Aldi es un mencía del año, un tinto sencillo de entrada de gama, marcadamente frutal y muy representativo de la variedad. A partir de uva de viñedo ecológico de propiedad de la bodega y ubicado en el entorno de Campo, al sur de Ponferrada, se hizo una semimaceración carbónica para acenturar precisamente esas cualidades y darle un punto casi imperceptible de aguja que, sin embargo, lo hace especialmente agradable en la boca.
Es el tercer vino de Encima Wines, que bajo la referencia de Para Muestra un Botón comercializa un godello y un mencía crianza. Sin embargo, la bodega ubicada en Molinaseca, donde también se elabora una gama clásica para la referencia familiar Otero Santín, otra un tanto caprichosa para Almázcara Majara —el proyecto que vincula a Otero con dos amigos— y, desde la pasada vendimia, también lo hace en esas misma instalaciones Emilio Moro, la prestigiosa bodega de Ribera de Duero que desarrolla un ambicioso proyecto relacionado inicialmente sólo con el godello.
Tanta actividad hace necesario más espacio y de hecho la bodega afrontará de inmediato un proyecto de ampliación de sus instalaciones en el que invertirá 300.000 euros, que además le permitirán crear un espacio de interpretación de la viña y el vino para dar respuesta a esa demanda justo en el punto en el que el Camino de Santiago entra el Bierzo y llama a las puertas de Ponferrada. Y, en fin, no en el saco de los deseos de Chalupa, sino en la chistera de la magia enológica de Otero bulle un nuevo vino: un monovarital de Garnacha de la vendimia 2016 que madura en un demi muid de 600 litros.