peregrinos a escala
Recorrer el Camino de Santiago en unos pocos metros cuadrados es posible en Villafranca del Bierzo desde que el Museo de Ciencias Naturales acoge una muestra única que recrea, con cerca de 2.000 piezas, la Ruta Jacobea en versión Playmobil. Creada por Aesclick, es un fiel reflejo de la cotidianidad del Camino y reserva grandes sorpresas que engancharán al visitante
l. de la mata
E l Museo de Ciencias Naturales de los Padres Paúles de Villafranca del Bierzo ofrece un contenido ya insólito de por sí que este verano se complementa con una exposición temporal, desde luego, diferente y, sin duda, única. ¿Quién no ha tenido en sus manos, alguna vez, un ‘click’?¿Quién no ha jugado con un muñeco de Playmobil?¿Quién no ha soñado con ser granjero o indio o bombero o policía? gracias a esos míticos muñequitos rígidos y casi inmóviles que han convertido la infancia de muchas generaciones en una aventura a escala, protagonizada por hombres y mujeres de todas las razas y colores pero con algo en común, su estatura, de 7,5 centímetros.
Todos ellos: granjeros, policías, bomberos —es verdad que indios no— y también agricultores, vendedores, peregrinos, turistas, alcaldes y guardias civiles, deportistas, monjas, curas y hasta obispos, cámaras de televisión y fotógrafos, templarios de cruz roja en pecho, vendimiadores y sanitarios, viandantes con sus mascotas y madres embarazadas o que ya empujan un carrito de bebé; hasta parejas que han decidido no poner freno a su pasión y algún que otro despistado que se deja ver en el baño... Todos y muchos más forman parte de la exposición ‘Villafranca en el Camino’, que puede verse hasta el 29 de septiembre y que recrea varias etapas de la ruta jacobea con escenarios construidos a base de ‘clicks’ —son cerca de 2.000 piezas de Playmobil, algunas únicas— y recreaciones arquitectónicas de gran tamaño y belleza: el Castillo de los Templarios de Ponferrada, las catedrales de León y Santiago, la plaza del Obradoiro, la iglesia de Santiago de Villafranca y su Puerta del Perdón y la Torre del Reloj de Camponaraya, entre otros. No faltan tampoco el monumento de la Cruz de Ferro o la estatua del vendimiador de Cacabelos y el Centro de Interpretación de la Vid y el Vino (Civi). La recreación es de una calidad incuestionable, como el trabajo que han hechos los integrantes de la asociación Aesclick que ha dado forma a esta iniciativa.
La exposición cuenta una historia, la del Camino de Santiago, y representa historias del día a día, vivencias que se dan a lo largo del recorrido, escenas cotidianas; en definitiva, un universo real en el que aparecen representadas personas reales e, incluso, famosas. Están Labordeta —con su mochila y su boina de cuadros— y la haltera Lydia Valentín, no falta el compositor Cristóbal Halffter y tampoco el fondista Miguel Martínez Basurco. En homenaje a lo que Master Chef de La 1 de TVE supuso para Ponferrada, en las inmediaciones del Castillo de los Templarios puede verse al equipo del programa, con Eva González y los cocineros Samantha Vallejo Nájera, Pepe Rodríguez y Jordi Cruz en cabeza. Detalles que conquistan al público, afanado en descubrir los gazapos y guiños que Aesclick ha introducido en la escena, como el fantasma blanco del Castillo ponferradino, el verde que vigila a los turistas en la plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela y una cabina telefónica londinense junto a una posada rural. Se ha colado, incluso, una pieza de Lego, difícil de encontrar pero no imposible.
Desde luego que la exposición merece una visita y detenerse en cada detalle, pues en cada esquina o rincón oculto aguarda alguna sorpresa que espera ser descubierta para regocijo del observador. Es su paralelismo con la realidad, la representación tan lograda de escenas de la vida cotidiana, lo que hace grande a la muestra. De hecho, es la de mayor tamaño que sobre esta temática se ha hecho en España, continuando así la exitosa acogida que tuvo la muestra montada en Santo Domingo de la Calzada (La Rioja) el pasado año. Es verdad que en la de Villafranca, el Bierzo es el gran protagonista, pero no faltan referencias a lugares destacados del Camino. No en vano, el recorrido arranca en St. Jean Pied de Port, el origen de todo también en el universo Playmobil.
Esta particular recreación del Camino de Santiago recoge también tradiciones como la matanza, la pisada de la uva para la elaboración de mosto, la siega de la cosecha, el arado de las huertas y la venta, en plena calle, de productos de calidad del Bierzo, como el pimiento.
Quienes hayan hecho el Camino de Santiago tienen la oportunidad de recordar su aventura a través de una muestra que no es gratuita pero casi, ya que la entrada cuesta tan sólo dos euros y da acceso también a la exposición permanente del Museo del Ciencias Naturales de los Padres Paúles, donde pueden verse piezas insólitas. Aquellos que, por contra, no hayan tenido la oportunidad o las ganas suficientes de emprender un viaje a Santiago a pie, en bicicleta, a caballo o como guste, pueden encontrar en esta recreación a escala ‘click’ el impulso definitivo. En todo caso, si la intención no es la de echar a andar, aún así merece la pena verla, por recordar la infancia, por disfrutar de uno de los juguetes más entrañables y queridos o por ver la cara de sorpresa de los niños cuando se acercan a un montaje de grandes dimensiones que no deja indiferente a nadie.