Riocamba, el orgullo forestal de León
El mayor ejemplo de gestión forestal en la comunidad, acoge un año más la celebración del Día de los Montes con una interesante jornada de divulgación
maría carnero
Riocamba volvera este año a ser epicentro de la celebración del Día de los Montes. Este espectacular enclave acogerá el próximo sábado, 21 de junio una jornada dedicada a la divulgación sobre los montes, su gestión y los múltiples bienes y servicios que proporcionan.
Organizado por el Colegio de Ingenieros de Montes de Castilla y León, en colaboración con la Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal de la Universidad de León y la Junta de Castilla y León, el Día de los Montes tiene como objetivo dar a conocer los trabajos realizados por los ingenieros e ingenieras de montes en estas zonas. La jornada comenzará a las 11.00 en la Casa Forestal de Riocamba, bajo la temática «Siguiendo el rastro de los pinares», y concluirá a las 14.30 horas. Constará de cuatro talleres, el primero de ellos consisterá en una visita guiada por Riocamba, de la mano de Alfonso Vallecillo (Junta de Castilla y León) y Flor Álvarez Taboada (Universidad de León), al que seguirá el e «Guardianes del bosque: estrategias para reducir el riesgo de incendios forestales», impartido por José Manuel Fernández Guisuraga (Escuela Agraria y Forestal. Seguirá el taller «Vida invisible bajo tus pies: explorando las bacterias del suelo», con Rayo Pinto (Escuela Agraria y Forestal, Universidad de León) y concluirá con el taller «Ecosistemas y bioeconomía: pinares que nos dan jabones y productos aromáticos», con Elena Marcos (Escuela Agraria y Forestal, Universidad de León) y Ana Reguero (Universidad de León)
Enclavado en pleno corazón de la comarca de Sahagún, el monte celebró el año pasado los 80 años desde que el ingeniero Juan Jesús Molina Rodríguez redactara el primer proyecto de repoblación para un monte de utilidad pública, que sacó del abandono y la degradación lo que hoy en día representa una de las masas forestales más importantes y productivas de la Comunidad.
Esta primera repoblación planificada en Castilla y León, cuyos trabajos se extendieron hasta el año 1962, constituye todo un referente en la política de medio ambiente llevada a cabo por la Junta de Castilla y León, ya que a partir de ese momento se emprendió un trabajo de ordenación sin precedentes que ha dado como resultado que León sea la provincia con mayor superficie arbolada de España, con un total de 532.149 hectáreas.
Tras siglos de explotación ganadera y los continuos incendios forestales, Riocamba fue objeto de un proyecto de regeneración basado en la plantación de pinos silvestre y negral. Un patrimonio forestal que es una mina verde capaz de tirar de la economía de toda una comarca, ya que a las 2.493 hectáreas que abarca Riocamba, hay que sumar las posteriores repoblaciones llevadas a cabo en los páramos del Cea y del Carrión, ya en el límite de Palencia. La masa forestal que hoy se extiende sobre más de 25.000 hectáreas da riqueza ambiental da trabajo directo e indirecto a gran parte de la población de sus municipios.
A la entrada de la bosque, a la que se accede por Canalejas, y testigo de esos tiempos, aún están en pie las casas de los peones y la escuela, situadas en las faldas del arroyo Camba, de 7,89 kilómetros, hoy en día declarado reserva fluvial y que se encarga de facilitar toda la riqueza hídrica que requiere la zona. El arroyo fue remodelado hace años para que los helicópteros antiincendios puedan cargar agua allí y facilitar de este modo la lucha contra el fuego. De hecho, una inmensa torreta, desde la que se divisa un espectacular paisaje, ayuda a los vigías de la Junta para evitar desde las alturas que la presencia del fuego arruine este tesoro forestal, que goza de varias figuras de protección como Zona de Especial Conservación (ZEC), de especial protección para las aves, y Red Natural 2000, que en total suman 518 hectáreas, un 21% de la superficie del monte.
Además de la variedad de pinos repoblados, que son todo un ejemplo de aprovechamiento maderable sostenible, el proyecto inicial incluyó la plantación de rebollos y abedules, que fueron dando paso a otras especies como helechos, acebos y robles, que finalmente recuperaron su espacio. Esta rica vegetación ha ido albergando una importante fauna formada por venados como ciervos y corzos, jabalíes, lobos, zorros, liebres y perdices.