Carrocera: el latido de la montaña

Carrocera, un fascinante tapiz rural de siete pueblos donde la historia, la naturaleza y la gastronomía se dan la mano, esconde secretos señoriales en Benllera y un desfiladero calizo en Los Calderones. Un destino imprescindible para activar los sentidos a un paso de León

Carrocera es montaña, pastos, piedra e historia.ángelopez

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A un paso de la capital leonesa, allí donde la llanura empieza a quebrarse para convertirse en montaña, emerge el municipio de Carrocera.

Un destino que no se entiende como un solo lugar, sino como un puzle perfecto compuesto por siete pueblos con identidad propia: Santiago de las Villas, Piedrasecha, Cuevas de Viñayo, Viñayo, Otero de las Dueñas, Benllera y Carrocera.

El alcalde, Luciano Yanutolo, lo tiene claro: la verdadera riqueza de esta tierra reside en la suma de sus rincones, un territorio donde el tiempo parece discurrir a otro ritmo, perfecto para una escapada de fin de semana que combina naturaleza, historia viva, paisajes de leyenda y, por supuesto, una gastronomía de las que dejan huella.

La localidad de Benllera, con sus casas blasonadas y la leyenda de los Tusinos.ÁNGELOPEZ

El municipio atesora una rica historia que se respira a cada paso, pero si hay un lugar que combina la majestuosidad de la piedra con el sentido del humor de la historia, esa es Benllera. Su hermosa plaza es el epicentro de un linaje que traspasa lo real para entrar en la leyenda.

El espacio está dominado por una imponente casona solariega del siglo XVIII, engalanada con espectaculares escudos heráldicos. Es la casa de la familia Tusinos. Y aquí viene lo bueno: ¿de dónde sale ese apellido?

Iglesia de Piedrasecha, localidad que custodia la entrada a la ruta de Los Calderones.ÁNGELOPEZ

Cuenta la tradición (y el orgullo montañés) que, allá por los azarosos tiempos de la Reconquista, un rey andaba en serios apuros batallando contra los moros. Un grupo de bravos guerreros de estas tierras bajó a echarle un cable decisivo.

Al terminar la refriega, el monarca, con esa altivez típica de quien lleva corona, quiso restarles importancia y dárselas de autosuficiente. Los hidalgos, que no estaban para tonterías y gastaban un orgullo del tamaño de la propia montaña leonesa, se le plantaron delante, le miraron a los ojos y le soltaron: «Majestad, nosotros sin vos, quizá... pero tú, sin nos, no eres nada».

Ayuntamiento de carrocera.ÁNGELOPEZ.

La última descendiente directa de la familia Tusinos que habitó la casa fue Manuela Álvarez de Miranda (recordada con cariño como la Señorita de Benllera).

Para los que prefieren el abrigo de la naturaleza, en Carrocera se teje un tapiz de senderos. La joya de la corona es, sin duda, la Ruta de Los Calderones, cuya entrada guarda celosamente Piedrasecha. Es un desfiladero de roca mágico, esculpido por el agua, que corta la respiración y atrae a senderistas de toda la geografía nacional por constituir un espectáculo geológico que sobrecoge al caminante.

Aunque la roca aquí no solo se admira a pie, ya que el municipio presume de contar con una escuela de escalada de primer nivel, un imán para aventureros de toda la provincia que encuentran en sus paredes verticales el desafío perfecto rodeados de un entorno natural virgen.

Tras una jornada de caminatas o escalada, el cuerpo pide mesa. Y en eso, Carrocera juega en otra liga. El municipio ha sabido consolidar una oferta gastronómica variada, casera y de altísima calidad a través de sus restaurantes de referencia, convirtiéndose en un destino idóneo para el turismo gastronómico.

Los amantes del buen comer pueden hacer parada en El Piñueco, un establecimiento muy coqueto, con amplia cristalera, jardín y terraza donde revivir los sabores de siempre, con guisos y carnes que reconfortan el alma, y nuevos e imaginativos.

los pastos animan la ganadería en la zona.ÁNGELOPEZ

También en la Sidrería Asturias, el buen escanciado acompaña a raciones generosas y variadas, en un local con una pantalla gigante de televisión, juegos y terraza, mientras en el restaurante Santa Lucía prima la cocina tradicional y en El Manadero, los platos con identidad donde el producto local es el rey indiscutible.

El Ayuntamiento, con su sede en la Plaza Mayor de Carrocera, capitanea un municipio dinámico que sabe mirar al futuro sin perder su esencia rural. El gran orgullo de la gestión municipal reciente es la puesta en marcha definitiva y el registro de su Polígono Industrial Los Avezales. Ubicado estratégicamente y con accesos inmejorables desde la autopista AP-66, este espacio industrial es la gran apuesta del Ayuntamiento para fijar población y atraer empresas.

Dotado con 21 parcelas de hasta 4.000 metros cuadrados, naves municipales adosadas, iluminación led, red de incendios actualizada y una báscula de pesado, Los Avezales demuestra que el desarrollo rural y la actividad empresarial moderna son perfectamente compatibles bajo el cielo de la montaña leonesa.

Junto a la 'capital', el feudo de la hidalguía y las letras (Benllera) y el misticismo geológico de Piedrasecha, aún quedan Otero de las Dueñas, historia viva y dinamismo comercial, que debe su nombre al histórico monasterio de monjas que allí se asentó en la Edad Media y que hoy en día es el núcleo más poblado y un punto clave para los servicios. También, el pintoresco Santiago de las Villas que aúna tradición rural, pastos y rutas que invitan a la desconexión total del viajero.

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Otro paraíso de la roca vertical como Cuevas de Viñayo, que acoge las escuelas de escalada con sus paredes calizas; y Viñayo, una localidad de belleza serena de la montaña central leonesa con sus casas y calles cuidadas. Carrocera es, ese destino amable y cercano que lo tiene todo. Un lugar donde sus siete pueblos abren los brazos al viajero para ofrecerle aire puro, un viaje por la historia de León y un festín culinario difícil de olvidar.