Chorizo de León: Esencia de la mejor tradición

Su Marca de Calidad lograda en 2014 y en camino de una IGP propia, el Chorizo de León gana cada día adeptos por la calidad de su materia prima, sabor y una elaboración mantenida a lo largo de los siglos

El Chorizo de León cuenta desde 2014 con una Marca de Calidad. Y más pronto que tarde también podrá disponer de una IGP propia y distintiva. Asociación para la Promoción del Chorizo de León

Redacción

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Referirse al Chorizo de León es hacerlo a tradición, a una tierra que puede presumir de excelencias gastronómicas. Manteniendo una tradición que se remonta a muchos siglos atrás. De la mano de sus productores, la Universidad de León y la Diputación, este delicioso embutido ya cuenta desde el año 2014 con un sello que da fe de su esencia, una Marca de Calidad que certifica un proceso en el que desde la materia prima de primera calidad hasta su elaboración y conservación son excepcionales. Distintivo que va camino de encontrar la ansiada IGP en un plazo de tiempo que podría acercarse al año y medio.

Lo bueno tiene esas cosas. Con 14 productores, 11 certificados (formando parte de la Asociación para la Promoción del Chorizo de León), su camino para alcanzar un estatus protegido que evite falsificaciones va dando pasos seguros y efectivos.

Asociación para la Promoción del Chorizo de León

Un chorizo con identidad propia que en 2025 alcanzaba una producción de 1.233.500 kilos y que a 31 de julio de este 2026 ya ha certificado un 29 por ciento más. La mayor demanda por parte de unos consumidores que degustan y alaban la esencia de este embutido y la apertura de nuevos mercados son una parte importante de los argumentos para que el Chorizo de León siga creciendo.

No en vano no solo en España tiene ya una cuota importante de mercado, también en otros países europeos como Alemania, Reino Unido o Suiza, en Sudamérica y hasta en el sudeste asiático.

El Chorizo de León no tiene secretos. Solo una excelente materia prima y una elaboración cuidada siguiendo la tradición. En este caso, a través de un riguroso proceso que comienza con la selección de carne fresca de cerdo, que se pica y adoba con sal, pimentón, ajo y, opcionalmente, orégano.

La mezcla reposa en cámaras de refrigeración a temperaturas inferiores a 4°C de 12 a 48 horas antes de embutirse en una tripa de cerdo natural en forma de herradura. El ahumado, si se realiza, es natural.

Finalmente, el chorizo se cura en secaderos o en cámaras de maduración con temperatura y humedad controladas al menos 30 días.

Todo lo tiene muy pautado la Asociación para la Promoción del Chorizo de León, que tiene como una de sus cabezas visibles a Javier Sanz, de la Universidad de León, y que ha logrado en estos años abrirse paso y alcanzar un crecimiento que arroja cifras muy interesantes.

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Prueba de ello es ese camino que está realizando y que bajo esa Marca de Calidad a la que en un futuro cercano se unirá su IGP, refrenda que Chorizo de León solo hay uno. Y es excelente. Para degustarlo y disfrutarlo.