El pasillo de las ánimas
La provincia de León se prepara para la celebración del día de los Santos este domingo día 1. Lo hará entre antiguas procesiones de ánimas, castañas asadas y celebraciones populares que reivindican la memoria y las tradiciones del otoño
Las fiestas relacionadas con el más allá se celebran este fin de semana
Mañana sábado, como cada 31 de octubre, la línea que divide la dimensión de los vivos y la de los muertos se abrirá y las sombras de los espectros caminarán entre nosotros. Las comarcas leonesas celebrarán una fiesta vinculada a las ánimas, las costumbres funerarias y a los rituales del final del otoño. A la oscuridad de la montaña se suma el calor de los magostos, las castañas recién asadas y las reuniones vecinales que convierten estas fechas en una de las expresiones más reconocibles de la cultura popular. La Güeste de Villalfeide, en la montaña central leonesa, es una de las manifestaciones más singulares de esta noche. La tradición de la güeste o hueste de ánimas evoca una comitiva de seres del más allá que recorre las calles en medio de una atmósfera inquietante. Su parentesco con la Santa Compaña, conocida en Galicia y otras zonas del noroeste peninsular, permite situarla dentro de un imaginario compartido, aunque con sus propias particularidades leonesas. En Villalfeide, la celebración ha recuperado protagonismo como una forma de reivindicar la cultura tradicional frente a la expansión de Halloween.
Las túnicas blancas, las antorchas, las lecturas literarias y las voces que acompañan el recorrido convierten el pueblo en un escenario donde la leyenda se mezcla con la memoria colectiva. La fiesta no se limita a provocar miedo. También invita a recordar a quienes ya no están y a recuperar relatos que durante generaciones circularon en las casas, alrededor del fuego o en las conversaciones de los pueblos. La fiesta, que llega este año a su décima edición, contará con la participación de las escritoras Marta del Riego, Cristina Flantains y Cristina Fanjul, que evocarán en sus historias el miedo ancestral que rompe la distancia entre los finados y los que están en camino.
Mientras la montaña se adentra en sus relatos de ánimas, otras comarcas encuentran en la castaña el centro de sus celebraciones. El magosto es una fiesta de convivencia que reúne a vecinos, familias y visitantes en torno a uno de los frutos emblemáticos del otoño.
TRADICIÓN BERCIANA
En el Bierzo, la tradición tiene una presencia especial. El fuego, el olor de las castañas asadas, la música y los productos de la tierra forman parte de unas celebraciones que se extienden desde finales de octubre durante buena parte de noviembre. Este año, las agendas festivas recogen encuentros en los que las castañas comparten protagonismo con el vino, los bollos preñaos, la panceta y otras especialidades populares.
Ponferrada y varias localidades bercianas figuran entre los escenarios de los magostos anunciados para el puente de Todos los Santos. También se han difundido propuestas en pueblos del Páramo leonés, donde las celebraciones de otoño se combinan con actividades infantiles y fiestas de Halloween.
El festival Hallowindie convierte León en una gran fiesta de música independiente y disfraces los días 30 y 31 de octubre, con una sexta edición que amplía su programación a dos jornadas en el Palacio de Exposiciones y Congresos. La cita arranca hoy con una noche de conciertos acústicos, una de las novedades de este año, en la que actuarán Casino Montreal, a las 20.00 horas; la leonesa Noa Marcos, a las 21.30, y Javi Chapela, a las 23.00. Las puertas abrirán a las 19.30 horas para dar comienzo a una velada que servirá de anticipo a la gran noche de Halloween. El plato fuerte llegará mañana sábado con una programación que comenzará a las 17.30 horas con DJ Motto y continuará con Standby Rock, Amatria, Cariño, Alcalá Norte, The Sirius y La La Love You, que subirá al escenario a las 00.15 horas. Alcalá Norte se incorpora al cartel en sustitución de Ginebras, cuya actuación ha sido cancelada por motivos de salud. La música se combinará con la ambientación temática, las actividades y el tradicional concurso de disfraces, que repartirá 1.500 euros en premios entre las categorías individual o pareja y grupos. Una propuesta que invita a vivir Halloween entre guitarras, pop, rock y creatividad, con el público disfrazado como uno de los grandes protagonistas de la fiesta.
La diversidad de estas citas muestra una provincia en la que las tradiciones no permanecen inmóviles, se adaptan a los nuevos públicos, incorporan actividades contemporáneas y mantienen el encuentro vecinal como elemento esencial.