De viaje a
villablino
Blanco por su estación de esquí en Leitariegos, verde por sus rutas de montaña y rural por los chozos, casas semicirculares, castros y hórreos que se extienden a lo largo y ancho de sus parajes naturales. Declarado Reserva de la Biosfera desde el año 2003, es la capital de Valle de Laciana y cabeza de un rico municipio
Los pastores y cabreros utilizaban los chozos cuando necesitaban pasar la noche junto al rebaño. Laciana, conocida también como la Comarca de la Libertad recibe turistas en busca de naturaleza durante todo el año. En invierno merced a su estación de esquí
Rodeado por las comarcas de Babia, Omaña, El Bierzo y por el Principado de Asturias, el municipio de Villablino es sinónimo de nieve, senderismo, arquitectura tradicional y turismo medioambiental. Blanco por Leitariegos, verde por sus rutas, salvaje y protegido por sus urogallos y osos pardos, es capital del Valle de Laciana —declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco en el año 2003— y una de las zonas que mejor reflejan el patrimonio autóctono de la provincia.
Aunque es una estación de tamaño reducido, Leitariegos se presenta como una gran alternativa para que toda la familia pueda practicar esquí o quizá aquellos que comienzan a iniciarse. Se encuentra a 100 kilómetros de la capital leonesa por la A-66 y es el principal atractivo turístico durante la etapa invernal, aunque no el único.
Los amantes del senderismo pueden escoger entre tres varias rutas de montaña a lo largo de todo el año. Destacan la Ruta del Cornón, la del Nevadín, la Ruta del Pico del Río San Miguel, la del Cebolledo y la Ruta de los Tejos. Y antes de verano se van a señalizar tres de cicloturismo —de dificultad alta, media y baja—.
La primera de ellas es la Ruta de los Chozos, que recorre las localidades de Villablino, Robles y Sosas; la famosa Ruta Verde entre Caboalles y Orallo y otra ramificación de la Ruta Verde desde vega del Palo hacia Caboalles de Arriba, Caboalles de Abajo y Villablino.
La población de osos pardos ha aumentado considerablemente en la zona y en determinadas ocasiones es posible avistarlos —aunque sea desde lejos—. Ocurre lo mismo con los urogallos, la especie por excelencia de Laciana. Tanto es así que cuenta con su propio centro de interpretación en Caboalles de Arriba, un edificio de construcción de nueva planta en el cual se proyectan audiovisuales, se explica contenidos arquitectónicos de la zona así como el hábitat de este ave y otras especies.
La naturaleza manda y todo este legado humano se enmarca en un entorno natural privilegiado. El espacio natural más conocido de Laciana es la devesa de Caboalles donde jabalíes, zorros y comadrejas corren a placer bajo los tupidos bosques de tejos, acebos, robles y abedules.
Tanto el experimentado montañero como el principiante aficionado, encuentran en esta zona espacios de gran riqueza natural donde dar rienda suelta a sus botas de montaña. Picos como el Cornón, Nevadín y Peña Ubiña en la cercana Babia, sobrepasan los 2.000 metros de altitud y harán las delicias de los más aventajados
Mención aparte merecen sus construcciones tradicionales. Se están recuperando muchos chozos —casas de piedra que antaño utilizaban los pastores y cabreros para pernoctar cuando necesitaban mantenerse junto al rebaño—. También predominan los hórreos, las casas semicirculares, molinos, casonas, puentes y palacios. Asimismo, en los últimos años se han excavado los castros de La Muela en Villablino y La Zamora en Sosas de Abajo.