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Pink Martini, la ‘pequeña’ orquesta de Portland, Oregón, que va a cumplir tres décadas en los escenarios, tiene una guapa versión de la canción ¿Dónde estás, Yolanda? , original de la Sonora Santanera de México. Hace tiempo que me toca en los oídos la música y su estribillo viene como anillo al dedo para preguntar qué pasa con Sumar en León. La provincia, siempre conectada al mundo con su rico universo literario y sobre todo cuando para dar energía, ora con carbón, ora con sol, duerme en el cajón del olvido de los centros de poder de Madrid y alrededores.

Tan solo en dos ocasiones un escaño correspondiente a la provincia de León en el Congreso de los Diputados, ha estado ocupado por un partido a la izquierda del PSOE. Esto sucedió entre 2016 y 2019, el periodo de parlamentaria de Ana Marcello, de Podemos. Ahora esta circunscripción menguada — de 6 a 4 diputados en la actual era democrática— acaricia el sueño de llevar a la Carrera de San Jerónimo a la UPL.

León tuvo una respuesta singular al 15-M. Las acciones que se llevaron a cabo superaron las expectativas de una ciudad amodorrada en el bienestar capitalino ajeno a los problemas de la provincia. Podemos se convirtió en una plataforma de despegue para Pablo Fernández y poco más. La desconexión de la nueva generación política con León fue total. Los hijos de los comunistas de antaño no querían tratos con la vieja izquierda, que se desintegraba al ritmo del desmantelamiento de la minería del carbón. Pero los intrépidos jóvenes resultaron políticos tan acomodaticios como los de toda la vida sin crear una estructura ni tender puentes. Volaron todos los pilares hasta que llegó la hora de confluir con Izquierda Unida para sobrevivir mutuamente. El resultado de la mala di-gestión, de la que Pablo Fernández es en gran parte responsable, es haber desaparecido no solo del Congreso, sino de los dos principales ayuntamientos, León y Ponferrada. Sobreviven donde IU no perdió del todo su terreno (San Andrés, Villablino, Garrafe de Torío o Villaquilambre) y es llamativo que ni siquiera presentaran lista en La Pola de Gordón, que tuvo alcalde del PCE.

León ha quedado huérfana a la izquierda del PSOE pero el bipartidismo no cuaja. El tablero de esta provincia demediada tiene chanza para una nueva ilusión, el definitivo asalto leonesista al Congreso, mientras resucitan las candidaturas pintorescas que arañarán unos votos a la izquierda y los señores ocupan la casilla de salida de las listas (a falta de que el PP desvele su cara). «¿Dónde estás, dónde estás, Yolanda?; ¿Qué pasó, qué pasó, Yolanda?...» La pregunta es si Sumar va a echarse a un lado donde no tiene opción, y dejarla a beneficio de inventario del PSOE. En León sería casi un acto de sororidad con Andrea Fernández, a quien su partido ha devuelto a casa a un puesto duro de pelear el 23-J.