Aves de paso
Mientras la mayor parte del turismo en León sean viajeros de paso que dudan incluso de una sola pernoctación, ardua será la tarea de fijar a esta tierra como destino no sólo ya vacacional, sino de al menos un paso retenido algunos días porque, ciertamente, hay mucho que ver y no poca novedad que descubrir y sentir si se saben ofrecer y vender bien eludiendo en todo caso defraudar al final por haber exagerado con eslogan altivo o foto engañosa, algo que ocurre a menudo. La sinceridad premia. Sólo ha de buscarse que el andariego al albur se prometa volver viendo que el sitio invitó a más, que el trato mereció gratitud, que el plato superó la expectativa, que la dormida fue confortable y que el ambiente de serenidad, hogar o fiesta fue distinto y alternativa fiable a las ofertas de otros turismos consabidos o rutinarios. Verse bien acogido, bien atendido y sorprendido ha de ser el único objetivo si León pretende explotar la «minería» turística y no agotar filones con una ingeniería codiciosa, temporera o apresurada cuyo lema comercial siga siendo «al ave de paso, cañazo».
«Si no puedes ser el mejor, sé al menos diferente» es otra conducta a la que habrá de acogerse León. ¿Y cuál ha de ser esa diferencia?... Ofrézcase la primera: nuestro «aire incondicional», este clima más amable que la calora infernal que castiga a casi toda la península, clima fresco y seco que hizo de estas tierras el sanatorio veraniego de aquelos 200.000 de la asturianía mojada o minera que alargaban en los 60 y 70 hasta dos meses su vacación leonesa en casas particulares sobre todo, Casas de Labranza que llamó aquel Fraga turistón, fórmula que hoy pide resucitarse como mejor y más sincera que esas «casas rurales» que tantas veces se quedan en hotelito urbano alejado de la realidad vital y cultural del lugar y, por tanto, carentes de oferta singular y veraz. Ahí están tanta casa vaciada del León despoblado con sólo unos abuelos esperando el morir. ¿Qué tal si vuelven los nietos, les animan, la dejan curiosina y trabajan la temporada ofreciéndola a un turismo familiar que se maravillaría viendo cómo vive la gente de verdad o da leche una vaca?...