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Ya he escrito aquí acerca de un lector culé que, cuando coincidimos en el centro comercial, me insiste en que con el Madrid me espera el infierno, incluso sitios peores. El otro día, estaba con mi hermana Almudena y me abordó en la sección de Frutas. No sé su nombre, pero es guasón y del Barça, eso seguro. Esta vez, se superó en su ingenio. Si uno tuviese pronto allí mismo empiezan a volar melones. No hubo ni siquiera un mandarinazo, aguanté tal Job. Le dije: » Esta es mi hermana, ha estado viviendo más de dos décadas en Estados Unidos». La miró y espetó como si llevase años pergeñándolo: «Si te sacamos una fotografía vestida de virgen vendemos 2.000 copias». Eso dijo. ¿Qué quiso decir? Aún sigo elucubrando. ¿Acaso insinuaba que ser hermana de madridista la convierte directamente en santa, sin pasar antes por beata? Y ella, en vez de salir en mi defensa, contestó con entusiasmo inversor: «Pues claro que sí, venderemos 2.000 copias o incluso más…». Ah, el capitalismo salvaje está ya desatado. Y a mí que me den dos duros, aunque haya sido quien presentó a los socios. En fin, solo soy un juglar de columnas. El susodicho estará ya clamando: «¡Venga, Aguirre, por su tía, aceleré…va a terminar la columna y todavía no ha glosado nuestra apoteósica goleada al Atlético de Bilbao!». ¡Y para qué voy a hacerlo, si ya lo ha dicho usted todo? En casa, Marta y el retoño la celebraron mucho. Van con Lee Van Cleef, ya me entienden.

Ah, lectores, ¿Qué será de mí cuando ustedes hayan sido suplantados por una inteligencia artificial? No quiero que me abordé en el centro comercial un avatar culé. ¿Han probado a tomarse con un algoritmo unas patatas Blas? El lector, mejor vivito y coleando.

Este año tendrán que leer muchas columnas tristes, pues la lucha futura ya ha comenzado. Estarán escritas con lágrimas de indignación, y habrá días que tendremos que ayudarnos mutuamente a tener esperanza. Por ello, a mí me pueden abordar siempre en el centro comercial, aunque sean culés. Bromearemos juntos, y sin riesgo de que lluevan los melones. Solo el amor y el humor vencen sin derrota. De momento, hoy es un precioso viernes de enero… y voy a hacer unas copias de una foto que tengo vestido de fray Golazo.