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El Parlamento Europeo ha tumbado una propuesta del Gobierno español para levantar las sanciones que pesan sobre Venezuela. Hasta que el país «no adopte medidas significativas hacia una transición pacífica a la democracia». Entre otras sanciones figura la prohibición de pisar suelo europeo que afecta a varios de sus dirigentes. La más conocida, Delcy Rodríguez, actual presidenta interina del país caribeño tras la extracción a los EE UU del dictador Nicolás Maduro.

El intento del Gobierno de Sánchez de rehabilitar políticamente a la cúpula dirigente chavista responsable de constantes violaciones de los derechos humanos resulta sospechoso y abre la puerta a todo tipo de conjeturas. Porque al hablar de este asunto es inevitable recordar que aún después de la intervención militar norteamericana que se saldó con la detención de Maduro, en la prisión del Helicoide, ubicada en el centro de Caracas, todavía malviven hacinados más de quinientos presos, muchos de ellos políticos encarcelados tras juicios sin garantías.

A Delcy Rodríguez la opinión pública española la recordará por el chusco episodio del aeropuerto de Barajas cuando intentó entrar en España en plena pandemia.Venía cargada con maletas cuyo contenido dio mucho que hablar y fue recibida por el entonces ministro José Luis Ábalos auxiliado por Koldo García y Víctor de Aldama, la pareja que completa el trío que acapara estos días la atención del Tribunal Supremo.

Delcy Rodríguez que intentó entrar en España pese a tener prohibido pisar territorio Schengen ha sido durante años un personaje clave en la pirámide del poder del régimen chavistao. Jerarcas de una dictadura se perpetuó falseandoelecciones y que en términos de blanqueo de imagen encontró un peón esencial en el expresidente Zapatero.

Antes de llevar a Bruselas la propuesta para levantar las sanciones al régimen de Venezuela, José Manuel Albares, el ministro de Asuntos Exteriores, había anunciado que cursaría invitación a Delcy para que asistiera en otoño a la cumbre hispano americana que se celebrará en España. Tanto interés por parte del Gobierno de España en blanquear a semejantes personajes suscita interrogantes que podrían resumirse en uno: ¿Qué les debe el PSOE, y por extensión Sánchez?