LEÓN EN VERSO
El Valle(cano) de Vegacervera
Mides el lugar que ocupas en el mundo por la cantidad de metros que te levanta la Junta para que avance Iberdrola y los que le que ocupa a Galán para que pases tú. El día 15, elecciones; el 16, al boletín. Se puede elegir la acepción de hijoputismo entre las que admitan los académicos de la lengua tras eliminar castellanoleonés de la faz del diccionario. Al final, nos empujan a ser del Madrid, por Florentino, y del Rayo, con esa camiseta que te gradúa en la vida sin ceremonia de imposición de bandas, ni Gaudeamos Igitur, ni lágrimas de emoción por el sudor que derramaron los padres y los abuelos en los barreales. En un momento de tu vida acabas desengañado de la bazofia del poder e identificado con los tuyos; la naranja mecánica de Cruyff, su dream team, la modestia del talento que viste Flick con suéter de cuello redondo y las camisetas básicas como las que te puedes comprar con la extra en la sección de oportunidades del Primark. Frente a los que sólo juegan por la gloria, el Rayo puede hacerlo por nuestras miserias. Nada como la remera del vallecano que permite lucir el rayo con el quieren hacerte fosfatina; nada como ese requiebro de rojo en fondo blanco que te insufla las fuerzas que te roban. Mi primera vez con el Rayo se llamaba Caturla; historias del fútbol que se fraguaron en campos en los que en invierno renunciabas a atacar con el siete porque la helada hacía intransitable el carril derecho. Fascinaba que el tablero universal del fútbol se ofreciera en patios interiores que escoltaban terrazas detrás de los fondos; Las Llanas, Ipurúa, el Amilivia, Vallecas, ermitas para la devoción en época de grandes basílicas. En un golpe brillante de los que recorren los parajes leoneses entre solanas y abesedos, moldearon la señal de entrada: Valle(cano) de Vegacervera. Luego, retiraron la placa, para borrar huellas de una alternativa fértil en tantas localidades que llevan el topónimo en este León. Valle de los caídos, también, del guindo de esa mafia política que nos jode la vida por sistema. Que suene con dos tetas en la mano, soy del Rayo Vallecano…. El barrio más grande de Europa inspira a los pueblos más pequeños de León.