Espacio público a debate si hay daños
Imagen de las zonas verdes del parque de San Francisco tras la celebración de una de las ferias del Come y Calle.
Las dos grandes fiestas de la capital —San Juan en junio y San Froilán en septiembre-octubre— incluyen en su programación, de un tiempo a esta parte, la instalación de las llamadas food trucks, unos vehículos que recorren las localidades tuneados como cocinas. El éxito de público, y por lo tanto también económico, es innegable. La iniciativa se completa con elementos culturales en forma de algún tipo de punto de exposición o venta, o de conciertos de grupos locales.
En poco tiempo se ha consolidado como uno de los puntales de las celebraciones festivas en incontables localidades de España. Pero en el caso de León subyace el problema de su ubicación. Es entendible también la queja de los hosteleros por la presencia de una competencia temporal que por su enorme atractivo merma actividad a otros establecimientos. Pero el conflicto se centra en la ubicación, por el grave perjuicio que genera en el parque de San Francisco, que dos veces al año queda parcialmente asolado por el paso de vehículos y miles de personas. No son pocas las personas que piden otro emplazamiento que no derive en un coste para todos los ciudadanos en forma de restauración del jardín.
En el fondo está también el debate sobre el uso de espacios públicos para hacer negocio. Ahí está todo por concretar, puesto que las situaciones resultan singularmente divergentes con recorrer apenas unos kilómetros con tendejones en plazas emblemáticas que se retiran en unas ciudades y permanecen en otras.