sábado 23/10/21

351 menos

Han echado a 351 trabajadores después de la «exitosa» negociación de la Junta y del Gobierno. Y, ayer, desde Valladolid, aprobaban 80.000 euros para la mesa por lo que sea. Y así. Más que nada me refiero a los bercianos, que aún creen que formar parte de esto les puede augurar algún tipo de ventaja. Pues ahí lo tenéis, los despidos seguirán y en el Consejo Comarcal, el emblema de no sé qué, seguirán con el pesebre, un maná que Mañueco les ofrece a cambio de seguir caminando hacia la tierra prometida. Y ¿qué hacen desde Valladolid? Ofrecer 10.000 euros a las empresas por cada trabajador despedido que contraten. Debería darles vergüenza seguir con el bodrio, pero después de la declaración de Francisco Castañón — «Todos los partidos tenemos un leonesismo transversal y nosotros hablamos de leonesismo útil, pero no se puede dudar de la forma de entender la comunidad de Castilla y León»— cualquier cosa es probable, que ya saben que es más que posible. Ayer, sin ir más lejos, salía una de las supporters del nuevo/ viejo equipo de Javier Vélez, para defender la fiscalidad de Madrid. Hay más renovadores que aspiran a huir y establecerse en la capital.

Ahora que Botines lucha por obtener el premio al Mejor Museo Europeo no estaría de más que diera una beca para reflexionar sobre la performance que tendrá lugar en el palacio de los Guzmanes cuando se debata la moción. Puede tratar acerca de la traición, cuya leyenda debería coronar las testas de los diputados a partir de entonces. Estoy expectante por ver qué ocurrirá dentro de seis meses, pero dudo mucho de que nada cambie. Sería bello contemplar a los dos partidos mayoritarios ocultando la ayuda mutua mientras el único capaz de desequilibrar la balanza se sienta a esperar cómo unos y otros se apoyan en esta lucha común contra León.

Han echado a 351 trabajadores, una sangría más en el cuerpo lleno de pústulas de una región que se difumina al tiempo que sus representantes pierden la dignidad

351 menos
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