Estabilidad frente a la movilidad continua
La mejora de los salarios y de la duración de los contratos está logrando frenar la sangría de enfermeras que durante los últimos años ha lastrado el servicio sanitario en la provincia, pero las condiciones laborales del colectivo parecen estar lejos de la estabilidad. Y ello repercute directamente en la atención a los pacientes. A partir de esta semana Atención Primaria y el Hospital de León se enfrentan al movimiento de casi 440 de sus profesionales, que cambiarán de puesto para adaptarse a los concursos de traslados, las oposiciones (de 2022, que se materializan ahora) y la estabilización de los puestos. Un ‘cambio de fichas’ que obliga a una cuarta parte del colectivo de enfermeras de la provincia a adaptarse a nuevas tareas, puestos y pacientes, con el período de adaptación que eso supone. Y que deja también en el limbo a un alto número de interinas, que hasta ahora ocupaban parte de esos puestos.
El movimiento de este abultado colectivo de profesionales es necesario para adaptar los puestos y cargos a las categorías y puestos de trabajo a los que han optado. Sin embargo, el elevado número de cambios y la acumulación de los procesos no deja de suponer un quebradero de cabeza para el funcionamiento de los centros sanitarios en las próximas semanas.