Un viejo error educativo que moviliza a las familias
Una reforma legal puesta en marcha hace más de 30 años generó una polémica decisión que fue muy criticada desde todo tipo de ámbitos. La creación de la llamada Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), por el Gobierno socialista de Felipe González, llevó a los chavales de escasa edad —algunos con once años— a convivir en institutos con jóvenes de 18 o incluso más. Hubo un grave problema de espacios —los colegios se vaciaron y los centro de secundaria no tenían suficientes aulas—, de traslado de profesores y de reconstrucción del sistema, que poco a poco alcanzó la normalidad o, al menos, familias, estudiantes y profesionales fueron adaptándose. Pero en el mundo rural se propició una complicación que ha sido una constante. Se sacaba de los pueblos mucho antes a los chicos de sus escuelas. Ahora, se alza la voz contra este viejo error, para pedir a las administraciones que rectifiquen.