Autopista cuestionada y sin un servicio de calidad
El gobierno socialista del Principado de Asturias refuerza su actitud reivindicativa y contraria al peaje de la AP-66 que aísla de manera dañina a esta autonomía. La propia autopista está en cuestión, con una concesión que fue prolongada con una fórmula que Europa no admite. Pero en el día a día también existe un conflicto evidente al cobrar por un servicio público que no se presta en condiciones. Desde el ejecutivo de Barbón se ha optado por dar una vuelta de tuerca al asunto y amenaza con una multa millonaria a la concesionaria si no rebaja el precio que cobra mientras sus carriles están en precario por las obras. Se echa en falta un poco más de implicación desde el resto de administraciones frente a lo que parece un abuso de la empresa de la AP-66.