El caso Ceuta vuelve a rasgar las costuras nacionales
España afronta su enésima crisis que surgió con un asalto masivo a Ceuta pero que ha desembocado en todo tipo de batallas. El error de intentar cerrar en falso los asuntos buscando terceros como falsos responsables, incluso difundiendo informaciones con mentiras y tergiversadas, ha sido una vez más la estrategia de Moncloa al más puro estilo de la tinta del calamar. Pero con las últimas noticias, conocemos que las cosas son más complicadas, con una crisis abierta con Marruecos, con otra frente a Italia, con un enredo —chantajes como siempre de las autonomías ‘de primera’— sobre el reparto de los menores que siguen en Ceuta rodeados también de un número aún indeterminado de adultos. Y con el riesgo de que la invasión masiva se repita en cualquier momento.