miércoles. 06.07.2022

Colorín colorado, este cuento....

PENSAMIENTO CIRCULAR | Da la sensación de que ha sido un poco como el cuento del lobo, que de tanto decir que venía, cuando no era así, el pastor no hizo nada y sucedió lo que ya todos conocemos

El SOS lanzado por las organizaciones conservacionistas para tratar de apelar a la conciencia de los países más contaminantes en la última Cumbre Mundial del Clima celebrado en Madrid parece que no ha surtido efecto.

Da la sensación de que ha sido un poco como el cuento del lobo, que de tanto decir que venía, cuando no era así, el pastor no hizo nada y sucedió lo que ya todos conocemos. Pues lo mismo nos pasará a nosotros. Tanto hablar de emergencia climática que al final hemos desgastado la palabra hasta tan punto que se ha vaciado de contendido y ya no surte el efecto deseado. Puede que de esto tengamos gran parte de culpa los medios de comunicación, que tendemos a buscar para nuestros titulares esas palabras que llamen la atención de nuestros lectores, y que prendemos ir más allá de los tres principios básicos —informar, formar y entretener— que debe tener toda noticia para conseguir que ese ávido lector salte de su butaca y se convierta a la causa del ecologismo.

Igual no lo estamos haciendo bien, porque llevamos demasiado tiempo hablando de emergencia climática y los que tenían que hacer algo, los países más contaminantes, han mirado para otro lado y se han negado a intensificar los esfuerzos para mantener la temperatura global por debajo de 1.5 ºC.

Entonces yo me pregunto: ¿si ellos no ven la emergencia, que argumentos tenemos los periodistas para convencer a la opinión pública de que el cambio climático es una cuestión de primera necesidad?

Pues de aquí al año que viene, cuando se celebre una nueva COP, tendremos que buscarnos argumentos más convincentes y nuevos adjetivos para describir la actual crisis climática sin caer en el aburrimiento o el descrédito. A lo mejor hay que sentarse y escuchar a los científicos, lanzarles el guante para que sean ellos los que nos den esos argumentos de peso para calar en la sociedad, y de paso en la clase política para que mantengan su compromiso con el clima y lo traduzcan realmente en acciones para acelerar la transición energética hacia un modelo energético 100% renovable, eficiente y justo antes de que, de verdad, seamos devorados por el lobo y tengamos que decir eso de colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Colorín colorado, este cuento....
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