miércoles 08.04.2020

Picos y el cuento de nunca acabar

Habrá pocas cosas en la vida que avancen tan despacio como el Parque Nacional de Picos de Europa. La que viene a ser una de las grandes joyas de la Red Nacional de Parques Nacionales adolece de los mismos problemas que hace veinte años, cuando yo empecé a trabajar en este periódico. 


Me acuerdo cuando en 1999 me mandaron a Cangas de Onís para cubrir el Patronato del Parque Nacional de Picos de Europa. Por aquel entonces, la gestión corría íntegramente a cargo del Estado, para muchos los años dorados de este espacio protegido, por la cantidad de dinero que se destinaba directamente de las arcas nacionales.

Sobre la mesa, la redacción de un Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) que veinte años después todavía no ha visto la luz. La preocupación de los vecinos eran las mismas que ahora. Las restricciones, que dos décadas después siguen en stand by, precisamente por esa falta de Prug, y en el caso de la caza, por las moratorias que le va dando el Estado —ya van dos— que sigue permitiendo esta actividad, prohibida por la Ley de Parques Nacionales, para no tener que afrontar las millonarias indemnizaciones que tendría que pagara los propietarios de los derechos cinegéticos por el fin de esta actividad. 

Los problemas con el lobo y la falta de atención a los vecinos, cuyos territorios están íntegramente dentro de los límites del parque, siguen sin resolverse. Internet es para ellos una entelequia, igual que la carreteras y los servicios públicos.

Hace diez años el Estado cedió la competencias del parque a las comunidades sobre las que se asientan. Castilla y León, Asturias y Cantabria se turnan cada año la presidencia del parque como si se tratara de una patata caliente que nadie quiere hincar el diente. Pasan la bola, y con ella los múltiples problemas que arrastra esta gestión chapucera e irresponsable que hacen las comunidades autónomas que desde el 2016 no han sido capaces ni siquiera de publicar las memorias anuales del parque que arrojaban luz sobre las inversiones, obras y actividades que se hacen. ¿Algo que ocultar?. Por suerte el Gobierno Asturiano ha dado un golpe en la mesa y ha propuesto la creación de una mesa de trabajo en el que participen las tres comunidades y en la que vuelva a tener voz y mando el Estado. ¿Le secundarán León y Cantabria?

Picos y el cuento de nunca acabar
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