lunes. 26.09.2022

Pedos que matan

A nda Sócrates algo mudo últimamente; él lo llama callao, cosa bien distinta; cree que se habla demasiado, para que sobre, y que si el aire va tan cargado de palabras que lleva el viento, es normal que pese tanto y que a veces no sea ni brisa que mueve hoja espanzurrándose la atmósfera en chicharrera para que un sol fundido de estío derrita sesos y dispare la insensatez viajera, el potreo festivo, el crimen de pasión y los ahogamientos.

Esta vez Sócrates rompió su callar no para hablar, sino para reírse con ese odioso repiqueteo de las urracas al ver que entre las rutinarias víctimas de cada verano no figuraba, hasta ahora, el casi muerto por pedo de hipopótamo, pedo que al parecer es como el gas mostaza, pero ecológico, fíjáté. Y más insólito fue que la fulminante flatulencia se diera tan cerca, no en el Congo o Botswana, no, aquí al lado, Cantabria contigua, en Cabárceno, donde una vieja mina les sirvió para zoológico que llaman parque natural alojando, entre otras, variada fauna africana.

Pilló la noticia Peláez en las redes y corría que se las pelaba; noticias así se expanden a velocidades antes impensables y saltan océanos: Tres pensionistas palentinos tuvieron que ser hospitalizados tras sufrir las ventosidades de un hipopótamo en el parque de Cabárceno.

Catafrás de fuñigao. Pásalo.

Peláez siguió hurgando en su tablet y al poco descubrió algo que le cuajó las risitas a Sócrates: ese pedo era noticia vieja, de 2017, es decir, viejísima, y además falsa, una fake que se hizo viral entonces (¡andamos tan urgidos de fantasías!... lo real nos abruma), pero ¿cómo es posible que vuelva tres años después como cosa nueva y mentira de gatito lindo?... ah, ese es el gran poder de la memoria digital, cuyas criptas abiertas las asalta todo ladrón de idea ajena o quien busque resucitar muertos, pánicos, infundios o infamias. Y como cada día que amanece el número de tontos crece (de crédulos, ad infinitum), se explica así el éxito de las fakes en política y que pueda ganar unas elecciones lo mismoTrump (pedo que mata) que el hipopótamo de Cabárceno.

Pedos que matan
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