Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

María Emilia Casas, presidenta del Tribunal Constitucional, ha reclamado en tono agrio y con semblante grave respeto para la institución que preside, que estaría siendo objeto de una «feroz» campaña en su contra. El Constitucional, incapaz en cuatro años de dictar sentencia sobre la reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña, incapaz de resistirse a las presiones políticas, incapaz de mostrar una faz auténticamente profesional, ha hecho todos los méritos imaginables para que su prestigio decayera hasta el subsuelo. La señora Casas ha sacado los pies del tiesto al mostrarse herida por unas críticas que tienen toda su razón de ser y aun se han quedado prudentemente cortas. Porque, como decía ayer un periodista de la vieja escuela, el respeto hay que ganárselo.

Cargando contenidos...