EL RINCÓN
El diputado expone su programa
Que nadie se llame a engaño, ni siquiera sus clientes tradicionales, que han sido históricamente más inducidos a creerse todo, ya que nunca han tenido nada.
El diputado de IU don Juan Manuel Sánchez Gordillo, si bien no ha gozado del aplauso general de la crítica y del público, ha sido incuestionable, ya que ha puesto en cuestión el Estado de Derecho y eso anima a cualquiera. La tímida actuación policial, saldada con unos cuantos detenidos por poco tiempo, le ha inyectado nuevas energías al alcalde de Marinaleda para formar la marimorena y, de momento, ha hecho público su programa de festejos.
La diversión está garantizada. A la ocupación de superficies comerciales se unirá la de oficinas bancarias y, si todo va bien, a éstas la seguirán las de la Casa de Alba y la del Banco de Santander, que son dos de los edificios más sólidos.
Deben temblar la duquesa por antonomasia y don Emilio Botín, cuyo apellido debe irritar de manera especial al líder agropecuario.
Los españoles estábamos acostumbrados a que la Justicia prendiera y encarcelará a los que roban gallinas, pero no a los que roban millones, ya que los últimos disfrutan de menos oportunidades. La dificultad estriba en que hay más gallinas que millones, aunque ambas cosas estén en corrales ajenos.
El tacto de la audacia, como se sabe, exige saber hasta dónde se puede llegar demasiado lejos. El parlamentario señor Sánchez Gordillo, que le caía bien a todos los que viven en pueblos tranquilos y ordenados, está perdiendo simpatías cada vez que abre la boca y no la cierra nunca
Aunque no se dude de su buena fe ni de su buena esperanza, se discrepa del procedimiento. Incluso en su partido tiene detractores el honrado revolucionario. Debieron ponerlo una etiqueta: «Agítese antes de usarlo».