EDITORIAL
Una investigación al margen de la fusión
La solicitud de la Fiscalía para que se investigue la gestión de los antiguos dirigentes de la Caja parece necesaria para que se disipe cualquier tipo de duda, pero no puede servir en ningún caso para desestabilizar la entidad y mucho menos para complicar la necesaria fusión con Unicaja. Este proceso de integración es totalmente imprescindible para garantizar los beneficios para la provincia y para la Comunidad en materia de empleo, en lo social o en lo económico, y una investigación sobre las actuaciones de los anteriores gestores no debe verse en ningún caso como un asunto que afecte al presente o al futuro de la entidad.
Siempre es bueno y necesario que se investigue cuando existen dudas y más en una entidad como es la Caja pero todo debe hacerse con la necesaria prudencia porque se trata de eso, de una investigación y en ningún caso se ha producido una condena que sirva hoy por hoy para culpabilizar a alguien.
El proceso de investigación que se inicia ahora no puede generar ninguna alarma ni tampoco un daño para la entidad, y únicamente debe servir para disipar unas dudas que al menos hoy por hoy se evidencia que no deben de ser muy graves si el caso ha permanecido desde noviembre del 2011 —fecha de la presentación de la denuncia— sin que la Justicia hubiese actuado.
Lo investigado tiene límites temporales y también unos protagonistas concretos. La entidad y su gestión actual no pueden verse dañadas.