EDITORIAL
Una justa reclamación de los preferentistas
El caso de los ciudadanos que han visto apresados sus ahorros por las llamadas preferentes de las cajas de ahorro exige una solución concreta, urgente y clara por parte de las administraciones. Su reclamación es justa. Han sufrido un engaño, lo dicen incluso las sentencias que ya se están emitiendo desde diferentes juzgados. Y ahora no pueden ser los paganos, en algunos casos incluso por partida doble, de la crisis a las que se ha visto abocadas las cajas de ahorro por unas gestiones en las que nunca tuvieron responsabilidad y por las que precisamente apostaron al ofrecer su confianza y su dinero.
La vía judicial se presenta en estos momentos como la única factible para esos miles de afectados que no han encontrado en ningún momento el respaldo social e institucional que como mínimo se merecían porque después de que haya transcurrido bastante tiempo al final se ha comprobado que el único camino para conseguir algún tipo de reparación pasa inexorablemente por los juzgados.
La plataforma de afectados por las preferentes de Ceiss cifra entre el 71 y el 87% el dinero que perderán los afectados si se cierra el acuerdo de integración con Unicaja. Una cantidad que deja a miles de personas sin los ahorros de toda una vida o de fondos que tenían unos fines concretos y que ahora se han evaporado de la manera más injusta posible. El asunto de los preferentes es una reclamación justa y como tal debe ser tratada por parte de las administraciones.