EDITORIAL
León pierde peso en la actividad ferroviaria
Cuando en la primera semana de septiembre se anunció el traslado de la escuela de maquinistas de Feve a Bilbao ya se intuía que iba a ocurrir algo parecido con la de Renfe. Ya ocurrió: León dejará de ser centro de formación para conductores del Ave y en el futuro sólo mantendrá cierta actividad como aula de reciclaje técnico.
La evaluación continua de los proyectos relacionados con el ferrocarril que llegaron al amparo del anterior Gobierno precipita su volatilidad por el efecto demoledor de la crisis. En el caso de Feve fue un traslado y, por tanto, una decisión política. Ahora es una suspensión de la actividad. Eso sí, bajo el pretexto de que tampoco se realizará en ninguno de los otros centros.
León fue elegida como una de las ocho sedes de las escuelas de maquinistas atendiendo a su tradición ferroviaria y a su ubicación estratégica, la misma razón que en su día trajo aquí los talleres de Renfe. En el edificio rojo de Eras, que cobija la actividad del Ildefe, se formaron 12 maquinistas de Feve en su única promoción y 20 y 23 del Ave en los dos cursos de conductores. Sin ir más lejos, este año impartió además 110 cursos de reciclaje en los que participaron 400 técnicos. A la vista de esta situación crece la inquietud no ya sólo por la integración ferroviaria, sino también por el futuro del polígono y la plataforma logística de Torneros y del centro de control del Ave (CRC) en el que se invirtieron 12,7 millones. El nudo ferroviario de León es muy escurridizo.