EDITORIAL
Mejor vigilancia para combatir los incencios
La sentencia absolutoria por el incendio forestal de los Ancares debe servir a las diferentes administraciones para replantearse si se está actuando bien a la hora de luchar contra esta lacra. La investigación de los fuegos es imprescindible y se hace evidente que debe mejorarse porque todo lo ocurrido en este caso tendrá unas consecuencias directas, como ya alertó ayer mismo el fiscal al augurar un posible problema al extenderse la sensación de impunidad.
La vigilancia y la prevención de los incendios forestales son materias en las que deben centrarse los esfuerzos y los recursos pero ahora ha quedado en evidencia el problema que existe con la investigación, en la que las competencias son incluso más amplias al ser fundamental la colaboración de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y también de la propia Justicia.
La necesidad de que se extremen al máximo esos esfuerzos para aclarar las posibles culpabilidades de los fuegos en los montes se hace imprescindible, para evitar situaciones como la de este juicio en el que una persona ha estado durante más de dos años acusada sin que finalmente existiesen suficientes pruebas para que el jurado emitiese un veredicto en su contra.
El sistema ha fallado y debe revisarse para ser mejorado. Los incendios forestales son un problema muy grave y no pueden quedar impunes. Las instituciones están obligadas a mejorar sus procedimientos para conseguir mucha más eficacia.