Es necesario preservar el patrimonio histórico
Un reportaje sobre el ruinoso estado del molino del siglo XVII de Villamartín de Don Sancho del que fue propietaria la familia y en concreto Concepción Arenal vuelve a alertar sobre el estado de abandono del patrimonio tradicional después de que en las dos semanas precedentes, tras sucesivas incorporaciones, la provincia pasase a sumar veintiún monumentos en la conocida como la lista roja de Hispania Nostra.
A finales del siglo XIX y principios del XX, en tiempos en los que la harinera era una de las actividades industriales que más proliferaron en el país, la provincia León llegó a tener tres mil molinos de este tipo. El inventario de bienes industriales data 700, lo que significa que a lo largo del último siglo desaparecieron 1.300. Una pérdida irreparable.
Quedan en pie los del valle del Burbia, Folgoso y Noceda; los de Murias de Paredes, San Miguel de Laciana y Sosas; el de Modino; el conjunto de Tabuyo y los de Castrocontrigo y Destriana; los de Sahagún y Valencia de Don Juan y un rosario de ellos a lo largo de los cauces del Cea y el Bernesga. Es necesario evitar que corran la misma suerte que el extinguido oficio de molinero. Su reconversión en centros de interpretación o museos e incluso, ya por iniciativa privada, para usos turísticos y hosteleros son posibilidades que garantizarían su conservación. Pero, aun en tiempos de escasa disponibilidad económica, deben ser las administraciones y en concreto las más próximas las que asuman la tarea de preservar un patrimonio de enorme valor histórico y de identidad.