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PEDRO TRAPIELLO
León

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T hat’s the question ...y qué cuestión... medio mundo paga por adelgazar... y el otro medio adelgaza porque no puede pagar.

¿Comer... o no comer?

Hablaba una noticia reciente de un americano que piensa que hay mucha gente harta de perder tanto tiempo en la cosa de comer (compra, cocina, pon la mesa, friegas tú) y comercializará un serrín nutritivo que ha patentado y en el que mezcla las calorías, vitaminas y proteínas necesarias para una dieta correcta y saludable, algo así como comida de astronautas... ¡qué rico!...

El tío es un joven informático al que importuna gastar tiempo en comer... se ve que tiene mucha prisa, pero ¿para hacer qué?, ¿qué le urge tanto para considerar una imperdonable pérdida de tiempo el comer dos o tres platos tranquilamente?... eh, oiga, y a ser posible con charla y algunas risas... y no digo ya con su sobremesa, su cafelito y su chupito... y si una siestecita decretada lo rubricase todo, eso es vivir.

Pero... ¿qué vida hace ese tarao ?

Tiene el tipo la edad y la facha de la generación hija de la comida rápida ( fast food dice el choni, fat food dice el culo)... generación burguer, refrescos, pasta, salchichas, pizza... comida blanda que se devora y engulle en dos minutos con ansia y sin problemas al ir la carne picadita o troceada como para críos repelentes... y las salsas, con manguera... ni masticar se precisa.

Es esa generación que se crió comiendo aprisa para levantarse cuanto antes de la mesa y largarse a su cuarto a trillar aquellos vieojuegos que ahora le dan risa... ¡y el pescado me hace bola, mamá!... a esta raza debe pertecer ese individuo del serrín nutritivo.

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Por mí, como si se la machaca... pero lo que alarma de este tipo de gilipollas es que siempre hay un listo que les pilla la ocurrencia y la explota... ¿qué apuestas que ya hay algún empresario romo barajando la idea de ese serrín alimenticio para poder reducir a seis minutos, como mucho, la media hora sindical del bocadillo?... en fín, anota una breve lista de lo que ese informático se pierde: gazpacho, fabada, lechazo, perdiz, trucha, lechón, paella, empanada, cecina de castrón, leche frita, rosco de monja... resumido: un gilipollas.