EDITORIAL: Un buen balance judicial que no debe hacer olvidar las carencias
El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, José Luis Concepción, considera insuficiente la propuesta del Consejo General del Poder Judicial de crear cinco órganos judiciales más en Castilla y León y cifra las necesidades reales en una docena. Y además concreta las específicas de la provincia: dos juzgados más de lo social y un nuevo juez de familia.
Es sabido —y reconocido— que la Justicia en Castilla y León es una de las que mejor funciona en todo el país, pese la excesiva carga de trabajo que soportan los órganos judiciales. Cada juzgado resolvió en León en el último año una media de 1.739 asuntos, lo que supuso un incremento en este sentido del 3,4% respecto al año anterior. Y eso pese a que la tasa de pendencia, es decir, el atasco judicial, cayó un 13,9% como consecuencia en primer lugar de ese más intenso ritmo de trabajo, pero también en buena medida debido a la caída en un 4,1% de la tasa de congestión, es decir, la entrada de casos. Se calcula que los juzgados de León necesitarían tres meses de trabajo para acabar con el atasco judicial. Y eso, lógicamente, sin que entrase ningún nuevo caso. Puestos en el escenario de lo real, los 79.000 asuntos resueltos —tres mil más de los que entraron— representan una media de más de 352 por cada órgano judicial, lo que supone prácticamente una media de uno diario. De manera que si por un lado aumenta el volumen de asuntos resueltos y, por otro se reducen los retrasos, las causas hay que buscarlas en primer lugar en una agilización del trabajo en los juzgados y en el evidente esfuerzo de quienes desarrollan allí su labor. En cualquier caso no debe olvidarse nunca, y de eso debe tomar buena nota el CGPJ, que la carga de trabajo que soportan los jueces sigue siendo muy superior a la deseable y que debería evitarse recurrir a soluciones de provisionalidad para asegurar una justicia más profesional.