OPINIÓN
EDITORIAL: La Feria del Libro necesita un revulsivo
La gran tradición literaria leonesa parece que no concuerda con la situación a la que poco a poco ha ido encaminándose la Feria del Libro de la capital de la provincia. Este año reducirá sus fechas a sólo cuatro jornadas, porque los libreros entienden que el evento no merece mayor esfuerzo por la escasa venta de ejemplares que se está produciendo en los últimos años.
La promoción de la lectura es una de las prioridades del sistema educativo, o al menos así debe serlo, y también dentro de las políticas de las distintas instituciones. Y la Feria del Libro parece una oportunidad adecuada para promocionarlo aunando voluntades y esfuerzos. En demasiado casos parece que todo es cuestión de presupuestos públicos. En este caso existe una disponibilidad de medios en forma de carpas alquiladas que supone una ocasión que de algún modo se desaprovecha porque los centros educativos, distintas asociaciones culturales o colectivos de todo tipo tendrían a mano los medios para animar algo tan fundamental como es la promoción de la lectura y de la cultural en general.