El nordeste necesita mejores carreteras
La queja liderada por los alcaldes sobre la situación de las carreteras nacionales N-621 y N-625 debe ser atendida por el Ministerio de Fomento. El estado de los dos viales es muy deficiente y debe tenerse en cuenta que además de servir de acceso hacia Asturias y Cantabria, son arterias claves para las comunicaciones internas de una parte importante de la provincia. Las comarcas del noroeste, con localidades de la relevancia de Cistierna, Sabero o Riaño, junto a valles como los que integran el parque de Picos de Europa, tienen en la N-621 su eje fundamental para acceder hacia cualquier dirección.
Muchos de los problemas que padecen ambas carreteras surgen precisamente por el elevado volumen de tráfico que soportan cada jornada y que deja deficiencias evidentes en ellas, y que exhiben la ausencia de labores de mantenimiento.
Fomento debe tomar medidas porque son muchos los usuarios y la llegada del invierno supone una amenaza para deteriorar aún más el estado de estas carreteras.