EDITORIAL | Acuerdo que zanja la disputa por el Monte San Isidro
La Diputación y la Fundación Sierra Pambley tienen muy avanzado un acuerdo para zanjar la disputa histórica sobre la propiedad del Monte San Isidro. En 1949 fueron adquiridas por la institución provincial un total de 133,47 hectáreas con fines sociales. Pero como no se cumplen esos objetivos la fundación recurrió y desde finales de 2015 está abierta una causa en el Juzgado número 7. Ahora el proceso está paralizado porque las partes optan por la vía más razonable, la negociación de una indemnización que ponga fin al pleito y facilite una solución definitiva para dar estabilidad a la propiedad de una de las principales zonas de esparcimiento del entorno de la capital, y en la que también están ubicados buena parte de los servicios que presta la Diputación para toda la provincia.
El blindaje de la propiedad parece un paso que nadie debería cuestionar y que hay que buscar desde el Palacio de los Guzmanes de una vez por todas con el cálculo del precio real de ese suelo y el dinero que se pagó con valores actualizados, para determinar así la deuda histórica que sufre la Fundación Sierra Pambley.
El propio contrato de compra-venta firmado hace casi 70 años ya establecía que si no se cumplían las condiciones pactadas la fundación tendría derecho a reclamar un pago en metálico como compensación. El paso que se ultima ahora supone cumplir con un compromiso que consolidará la propiedad y empujará la actividad de una entidad clave como es Sierra Pambley.