Unos Presupuestos que evidencian la ausencia de proyectos en la provincia
Los Presupuestos Generales del Estado hacen evidentes los problemas económicos que aún arrastran las arcas públicas tras esa etapa de terrible crisis que no termina de concluir. Muy atrás quedan los tiempos en los que al presentarse el borrador de cuentas del Gobierno era posible encontrar iniciativas o incluso sorpresas en forma de proyectos con partidas concretas. La construcción de grandes infraestructuras como autovías, regadíos o ferrocarriles facilitaban cuentas millonarias que hoy se hacen impensables.
Con ese panorama de retroceso parece que Castilla y León está incluido en el bloque peor parado al cuantificar las inversiones previstas, aunque se facilita una doble lectura. La Junta se queda con el dato de que la Comunidad es la cuarta de España con más dinero presupuestado. Pero también se hace imprescindible destacar que forma parte del grupo de cuatro —Andalucía, Comunidad Valenciana, Galicia y Castilla y León— que sufren retrocesos superiores al 30% respecto al ejercicio anterior.
En la provincia de León el registro de inversiones cae en un 44,1%. Un dato muy preocupante porque evidencia la ausencia de novedades. El dinero va directamente a las actuaciones ferroviarias o de carreteras que están en marcha. El argumento oficial es que son unos Presupuestos ideados para medio año y que por lo tanto sólo contemplan el dinero necesario para avanzar en la línea de tren de Asturias o en el primer sector de la autovía León-Valladolid, que lleva un retraso acumulado de más de una década.
En un primer repaso del proyecto que llega al Parlamento para su tramitación se genera la incertidumbre en campos como los regadíos o proyectos de infraestructuras que llevan años barajándose y que no terminan de cuajar. Pero probablemente el mayor problema que se detecta en estos Presupuestos es que hacen si cabe más evidente el final de ese ciclo de grandes obras que se están acabando y para las que no existe una cartera de relevos, a pesar de las deficiencias existentes y de la necesidad de que se actúe con decisiones en frentes generadores de actividad económica y laboral como la plataforma intermodal de Torneros. Proyectos heredados de la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero en La Moncloa aguardan nuevos impulsos decididos, como en el caso del Incibe —el proyecto arquitectónico inicial prevé más edificios— o la Ciuden, que lleva años envuelta en una polémica dañina que bloquea aún más si cabe la opción de que se consolide como el gran motor para toda la comarca del Bierzo.
León debe idear y promover con ambición iniciativas que le ayuden a encajar mejor el futuro a pesar de sus problemas estructurales. Las tensiones territoriales son una amenaza cuando llega el reparto de dinero si no se logra alzar una voz clara y reivindicativa. Los partidos políticos, todos, pueden y deben hacer mucho más por esta tierra.