Una colección de primer nivel para la Montaña Oriental
Con los alcaldes de la mano en la reunión celebrada recientemente en Madrid, el Instituto Bíblico y Oriental busca asentarse en Cistierna, Sabero y La Ercina con tres proyectos que pongan en valor esta colección, única en su género en el mundo, a la que también se suma una cátedra en Crémenes.
La reunión en el Ministerio de Industria acabó con la grata noticia de que el Gobierno liberará 1,5 millones, a través de la Asociación para el Desarrollo de Sabero, Cistierna y La Ercina, para dar los primero pasos que lleven a poder licitar en el corto plazo los primeros proyectos.
Cistierna acogerá la Biblioteca y el Museo Instituto Bíblico y Oriental con una inversión de 523.000 euros mientras que en Sabero estará un museo de arte contemporáneo, con otros 529.000 euros; en La Ercina, un centro de estudios con un coste de 160.000 euros, y en Crémenes, la Cátedra de Historia, con 390.000 euros más. El Museo Bíblico y Oriental, que ha tenido su sede en San Isidoro y cuyo cierre fue polémico porque tampoco se dieron muchas explicaciones, encuentra así su verdadera dimensión. La colección guarda importantes piezas y documentos recopilados por el investigador y profesor holandés Juan Jacobo Van Dijk, entre ellos obras de arte, objetos y escrituras procedentes del Antiguo Egipto, Mesopotamia, Grecia y Roma, lo que da idea de que no estamos ante una recopilación más sino ante una gran museo. Queda por hacer, pero el primer paso se ha dado. Ahora hay que hacerlo bien para que sea también un revulsivo en la Montaña Oriental, que es de lo que se trata.