TRIBUNA
El indulto que se consiguió desde la cabeza del Toro Osborne hace 25 años
C uando se llega a cierta edad y los recuerdos se amontonan, y más sin son agradables como este caso, cuando un día te levantas y te viene a la memoria acontecimientos que en su día fueron espectaculares, sobre todo por el tiempo transcurrido, porque el tiempo nunca se para y cuando te quieres dar cuenta tu vida se va apagando y este caso más, que aunque parece que fue ayer, han transcurrido una gran cantidad de años de tu vida.
El acontecimiento fue nacional, una idea de un ministro que se aburría y pensó hacer una ocurrencia antiespañola y desvergonzada (el ministro catalán por cierto) que afortunadamente no prosperó. Yo personalmente puse mi granito de arena para que no prosperase, lleno de sinceridad, defendiendo algo que con tanto afecto todos los españoles cuando viajamos por esas carreteras nuestras, miramos hacia el mencionado Toro Osborne o Toro de la Carretera, comentamos siempre en positivo y disfrutando de su presencia en la lejanía, de su arrogancia de toro español.
No lo pensé dos veces, yo por entonces dirigía un programa de toros en Televisión de León Torería ; me vestí el traje campero, porque torero iba a ser el reportaje y con dos cámaras (Javi Pérez y Pewee) nos fuimos a Villalobar, donde todavía hoy el Toro Osborne campea a sus anchas después de 60 años.
Al llegar a las patas del toro nos quedamos sin habla, mirando la altura que había hasta la cabeza, donde yo había pensado hacer el reportaje, pero la vergüenza torera, nunca mejor dicho, pudo más que el acojonamiento y les dije «…vamos a hacer el programa…». Y empezamos la odisea subiendo hasta la cabeza del toro, cuerdas, cables, micrófonos y empecé mi subida, a la cual llegué pese a los impedimentos, que fueron grandes y desde allí, comencé mi discurso pidiendo el indulto del toro con frases muy agresivas hacia los políticos causantes de tan absurda petición que pretendía quitar esa figuras emblemáticas españolas. Finalizado el discurso, vuelta a bajar y si la subida había sido complicada, la bajada lo fue mucho más, llegué abajo con las piernas ensangrentadas y los nervios rotos, incluso la vuelta en coche tuvo que conducir Javi, el cámara.
El programa, que duró 19 minutos, causó gran impacto y su vídeo dio la vuelta a España y en Televisión de León, fue emitido varias veces a petición de los telespectadores, aparte de ser espectacular, fue montado con mucho cariño, tanto en tomas impactantes, como musicales; vídeo que quedará para la historia de Televisión de León.
El recordar acontecimientos pasados, es volver a vivir nuevamente, porque la historia está hecha de pequeñas y grandes cosas, que las hemeroteca guardan para futuras generaciones.