TRIBUNA

A Pablo Iglesias también le da por el rey, ¡vaya por Dios!

Publicado por
José María Prieto Serra
León

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E n este viaje tan divertido que está haciendo la sociedad española desde hace unos añitos, y que le permite irse conociendo a sí misma no es extraño que vayamos sorprendiéndonos, cada vez con más frecuencia, de lo que nos vamos encontrando por el camino. Es cierto que tener una entrada de espectador para ver tranquilamente lo que va ocurriendo en la vida, es una suerte que no debemos desperdiciar.

Ahora resulta que el señor Iglesias, Pablo, incide, machaca, comenta y deja huella, mala claro, por lo que dice de nuestro rey, de la Corona y de la Casa Real. Nos ganamos lo nuestro muy a pulso, este comentario es mío.

¡Qué sería de los hombres y mujeres de nuestra sociedad si no tuvieran con quien meterse! Personalmente no lo imagino pero probablemente nos inventaríamos a alguien que fuera la diana de nuestra ira. Lo creo firmemente.

Como todos ustedes saben, en la última visita, por ahora, que ha hecho el señor Iglesias para hablar con otro señor, con el señor Torra, en Cataluña, para charlar un ratito de cómo está el patio, pues han hablado, como no, de la Casa Real española. No logro entender la capacidad que tiene esta gente, me refiero ahora a Iglesias y a Torra, para hacer el ridículo sin inmutarse. Ellos cogen un tema y como dicen que actúan los buitres cuando van volando. Ellos, los buitres, no se apartan del rumbo que lleva su vuelo ante ningún obstáculo que se les presente enfrente. Tienen asumido que son los más grandes y poderosos en su medio y quien tiene que apartarse en caso de encontrase con alguien, es el otro.

A este fenómeno achacan los expertos, los accidentes de avionetas, que al enfrentarse a los buitres y no apartarse éstos de la trayectoria del avión, se produce el accidente, generalmente de funestas consecuencias.

Bien, pues estos señores hacen, con todos los respetoslo que los buitres. Siguen su camino esté delante quien esté. Ellos no se apean del burro, es un ejemplo. Y claro, resulta muy difícil argumentar frente a ellos, los políticos, no los buitres para hacerles recapacitar.

Y, por otro lado es tremendo observar a vista de dron, que tan de actualidad está, la cantidad de declaraciones, que vienen haciendo estos políticos pero que no salen de la misma órbita. Siempre igual. Digo yo que ahora que tenemos en el Gobierno un astronauta, merecería la pena que les diera unas lecciones sobre como comportarse en una democracia como la nuestra y conocer que se puede visitar otras órbitas y no las de siempre. Cuando no es la Casa Real, es Franco, cuando no, es el rey, cuando no, la guerra civil cuando no, el otro rey. La verdad es que ya cansan.

De modo que hagamos un esfuerzo entre todos para ponernos de verdad, no de boquilla, a niveles europeos y que nuestros políticos puedan ser presentados en cualquier foro sin que nos de vergüenza. ¿No nos da vergüenza ver a Pablo Iglesias visitar a algún político colega o alguna sede institucional y hacerlo con la vestimenta que nos tiene acostumbrados. Repórtese un poco amigo. La vestimenta, el estar presentables es como lo del tamaño. ¡Pues claro que importa!

¿O es que usted sigue defendiendo que el mal vestido es sinónimo de pobreza? Está usted muy equivocado. Conozco a gente que viste mal, no nos engañemos, y viven en chalets de p.m.

Dicen los chinos que si cualquiera abre un negocio cara al público, lo primero que tiene que hacer es sonreír. Creo sinceramente que más cara al público que la política, no hay negocio. Y usted sonríe poco y viste mal. ¿No le parece que ya tenía que cambiar un poco, digo para estar a la altura?

Ya imagino que usted imagina que su altura es distinta a la mía. Lo presiento, vale, pero no sería mejor un poco más de sonrisa y un poco menos de meterse con el Jefe del Estado? Haga un esfuerzo, hombre.

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Tenemos que hablar otro día de las gafas de sol que llevaba puestas el presidente Sánchez dentro del avión en su viaje a París. Vaya tela, telita, tela. Se ganan las portadas de Hola , casi sin pretenderlo.