TRIBUNA
Formación experimental para los profesionales de la industria del futuro
E sta semana la Universidad de León (ULE) inaugura su nueva Aula IoT: un espacio de formación y experimentación para alumnos, docentes y trabajadores del sector industrial, desarrollada con el Instituto Schneider Electric de Formación (Isef). El proyecto parte de la imperiosa necesidad de dar a los nuevos profesionales el conocimiento y las herramientas digitales que necesitan actualmente para sobrevivir en un entorno laboral cambiante y volátil.
El Internet de las Cosas (IoT, Internet of Things) es ya una constante en el sector, y ganará aún más presencia durante los próximos años. En consecuencia, los jóvenes que hoy entran a la Universidad necesitan que se les prepare para trabajar y crecer profesionalmente en un mundo diferente al que hemos conocido hasta ahora.
Pionera en Castilla y León: Preparar a sus estudiantes para responder a las necesidades de la industria fue una de las principales motivaciones que llevó a la ULE a abrir su nueva aula tecnológica en la Escuela de Ingeniería Industrial, Informática y Aeroespacial. Ya existen otras 19 aulas similares en España promovidas por el Isef (en universidades de Andalucía, Aragón, Asturias, Cataluña, Galicia, Madrid y Valencia), pero se trata de la primera de estas características en Castilla y León.
Pero ¿cuál es la finalidad exacta de este espacio? El aula está dotada de materiales y tecnologías de última generación que fomentarán la experiencia sensorial de estudiantes, profesores y trabajadores del sector industrial. Los alumnos podrán ir más allá de la teoría para visualizar y experimentar, a nivel 100% práctico, los avances que se están produciendo en la industria.
Tecnología de vanguardia en la ULE: El aula tecnológica de la ULE se especializa en dos campos esenciales para el sector. Uno de ellos es la automatización: al incorporar dispositivos inteligentes, numerosos proyectos se desarrollan de manera automática y programada, y esto afecta también a las funciones de control y de supervisión.
El segundo es la ciberseguridad, especialmente en los sistemas de control. Y es que, al implementar nuevas tecnologías, la seguridad pasa a ser uno de los temas básicos a gestionar por el equipo humano.
Cómo son los perfiles que necesita la industria del siglo XXI: A raíz de la digitalización, los perfiles que demandan las empresas ya no son los mismos y cambian a un ritmo exponencial. Pero, aun así, la inteligencia humana seguirá siendo imprescindible. Por una parte, porque se necesitarán personas preparadas para planificar la implementación de maquinaria inteligente y responsabilizarse por su gestión. Pero, además, estudios recientes demuestran que las empresas industriales que incorporen el Internet de las Cosas conseguirán aumentar sus fuentes de empleo. Y esto sucederá por dos motivos. En primer lugar, porque al utilizar robots, la empresa será más eficiente. Esto quiere decir que podrá personalizar productos, ofrecer nuevos servicios y, en consecuencia, incrementar sus ventas. Y, en segundo lugar, hay que tener en cuenta que las empresas incorporarán robots hasta un determinado nivel, que normalmente estará entre el 30% y el 50%. Es decir, las fábricas van a continuar necesitando trabajadores.
Sin embargo, estos trabajadores deberán tener capacidades distintas a las que se han priorizado hasta ahora: empezarán a tener mayor peso las soft skills, como son la responsabilidad, la capacidad de adaptación y la empatía. Las empresas industriales del siglo XXI necesitarán profesionales que crean en lo que hacen, tengan iniciativa, sepan analizar datos y explicarse de forma clara, se centren en conseguir resultados y, especialmente, que sepan adaptarse a los cambios.
Prepararse desde la Universidad: El entorno digital y cambiante en el que vivimos ha llegado para quedarse. Y, por eso, la formación continua es imprescindible. Aprender a adaptarse al cambio desde la Universidad permitirá a los profesionales del futuro estar mejor preparados para el mundo laboral que les espera y, con este objetivo en mente, el Isef y la ULE han apostado por esta nueva aula IoT.
Estudiar con la certeza de que la formación es continua, y que tendrán en su Universidad un espacio donde volver a actualizarse y a aprender, integrado con la empresa privada y sus necesidades, es una ventaja clara para todos los estudiantes y jóvenes profesionales del sector industrial en Castilla y León.
La nueva aula tecnológica supone una conexión directa con el sector industrial: un lugar donde estudiantes, docentes y trabajadores pueden vivir experiencias reales con tecnologías de vanguardia. Pero, además, es un espacio de colaboración entre la Universidad y la empresa privada, que podrá dar forma a nuevos proyectos innovadores en un futuro cercano.
Porque lo cierto es que los centros educativos necesitan estar integrados en el tejido empresarial e industrial. Solo así podrán aportar la formación que los profesionales de hoy y de mañana necesitarán.