Los peregrinos de Sintel Concentración en Arganza El agua, ¿necesidad o derecho?
Si la venta de Sintel ha sido un caso de perversión política, el incumplimiento del acuerdo parece un caso de perversión sindical, pues algún ministro ha declarado que la pelota está definitivamente en el tejado de «los agentes sociales». En otras palabras, que el PP ha cedido el gobierno a los sindicatos. Entonces saltan las preguntas: ¿por qué no muestran las supuestas ofertas rechazadas? ¿Contaron en la propuesta de recolocación con las empresas receptoras de trabajadores con 45 años? ¿Se puede creer que Telefónica ofrezca más trabajo a otras empresas cuando planea despedir a sus propios empleados? ¿Está fuera del acuerdo la opción de la sociedad anónima laboral?. El punto cuarto del acuerdo dice: «se impulsarán otras alternativas de empleo». Como todo peregrino camina en busca de respuestas, nosotros buscábamos las nuestras; y mientras caminas, te sientes más vivo porque tienes una meta. Durante 9 días no has sido un parado, has estado en la brecha; con los pies heridos, la cara quemada, las duchas frías, comiendo bocadillos y durmiendo en el suelo, pero con la solidaridad de tanta gente que te recibe en el camino con aplausos y te atiende, pues gracias a ellos llegamos a la meta. Mención especial merece los escolares de Sanchidrián -pueblo de Ávila-, que nos dejaron sus aulas para dormir y un mensaje en la pizarra: «Como os rindaís, os daremos una colleja». PD: Para la policía antidisturbios el chaquetón de Sintel es una prenda ilegal. Antonio Marcos Barreñada (Trobajo del Camino). Después de la entrevista que se realizó entre representantes de la Junta en el área de Agricultura y los afectados por la concentración en el municipio de Arganza, en la que se puso en duda la autenticidad de los firmantes, propietarios cuyo listado ha sido remitido en su día a dicha consejería y en la que nosotros los afectados «pobres tercermundistas» -en opinión de un representantes de la empresa Graphos, afirmación mantenida públicamente y realizada en una de las poblaciones afectadas por dicha concentración-, no podemos obtener la teórica y misteriosa lista de los iniciales propietarios que en su momento, se supone, la solicitaron. Cuando las protestas por la PAC son numerosas y el municipio de Arganza carece de propuesta alguna en relación con la agricultura o ganadería y los pocos existentes se conservan por el valor sentimental no por el económico. Nosotros nos preguntamos qué razón o interés se persigue con esta concentración; parece más bien que destrozando parte de la historia de las poblaciones, de los cambios que se generan en el paisaje y sobre todo el malestar generado entre los afectados y todo porque algún «iluminado» sin respeto alguno por su propia historia y la de los demás y ante no se sabe qué prioridades escondidas, se afana por conseguir en contra de la voluntad de la mayoría una nueva disposición del territorio no se sabe bien qué y con qué criterios de productividad. Algo debería hacerse para evitar inútiles concentraciones como la de Arganza, que destrozando parte de la historia y del paisaje de cada zona, generando algo más que inquietud entre los afectados y beneficiando a la postre a los grandes propietarios y a las empresas adjudicatarias que con tanto celo parecen realizar su trabajo. Nosotros los afectados no nos resignamos de ninguna manera a que se disponga a su capricho, de nuestra propiedades. Gema García (San Juan de la Mata).