León

Creado:

Actualizado:

FORO U OFERTA. La eterna discusión de Las Cantaderas se repite cada víspera de San Froilán. Una rancia tradición para recordar que se necesitó un milagro de la Virgen, o eso se hizo creer al pueblo, para liberar a la ciudad de la ignominia de entregar cien doncellas a los harenes del árabe invasor a cambio de paz en la capital del reino. Dice la leyenda que la Virgen se apareció a las huestes de Ramiro II y le ayudó a vencer a los sarracenos en la épica batalla de Clavijo. Así fue liberada León. Por la flor de las mozas, primero, y por un milagro después. En fin, que la leyenda deja muy en entredicho la valía de los prohombres de la ciudad que quedan totalmente desprovistos, en los dos episodios, de las cualidades guerreras que se atribuyen al sexo masculino desde tiempos ignotos. Pero esto no impide que concejales y canónigos catedralicios escenifican versiones actualizadas de la estampa con total solemnidad y, a veces, incluso con gracia. En el devenir de los siglos, Las Cantaderas, con Sotadera morisca incluida, se postulan como un bien de interés turístico regional. Dice un viejo refrán que a falta de pan, buenas son tortas. Y en León, a falta de industrias hay que aspirar a vivir de leyendas aunque el CES recuerde -aviso de navegantes- que el 12% de los jóvenes emigrarán en busca de futuro. La que no se sabe si quedará en tablas es la árida discusión sobre la Fundación Villalar (un invento para ascender a algún político en su retiro de guerrero). ¡Qué León no celebra derrotas!, machaca el líder espiritual de la UPL. ¡Ustedes no conocen a los comuneros!, contesta el León de Valladolid. ¡Pues, cambiése usted el nombre si se atreve!, embite el auténtico legionario. ¡No queremos Villalar, queremos la Legio VI!, contesta el alcalde Fernández, partidario de fundaciones leonesas. Y así fue engordando la lista de fiestas de interés turístico regional... En esto, un legionario levantó la cabeza y volvió a morir. De pena.

Cargando contenidos...