EL BALCÓN DEL PUEBLO
Amaina el temporal
PASÓ el temporal político. Una brisa suave y cálida sopla más allá del Manzanal. También en política se cumple el dicho campesino: siempre que llovió, escampó. Ha diluviado sobre el Consejo Comarcal, pero empieza a clarear. Hoy, el presidente Ricardo González Saavedra convocará sesión plenaria para el próximo día 16. Salvo noticia extraordinaria, deberá incluir en el orden del día la solicitud de los corregidores de Bembibre, Carracedelo y Barjas para formar Grupo Mixto. Quizá no sea necesario. No sé si las conversaciones de Susi y Miguel Martínez se han producido o han fructificado, si el tridente subversivo de corregidores ha declinado sus envites, o desde Ferraz hubo un toque de atención. No me consta. Supongo, eso sí, que desde arriba alguien pegó el puñetazo encima de la mesa y voceó: Hasta aquí, y ni un metro más. Lo cierto es que esta tarde el presidente del Consejo Comarcal, Ricardo González Saavedra, y el ex-presidente Jesús Esteban, ofrecerán una rueda de prensa conjunta y se prometerán fidelidad, obediencia, respeto mutuo, disciplina y todo lo demás. El PSOE podrá gobernar el Consejo con la mayoría absoluta que le otorgaron las urnas. No necesita otros mestizajes. El acuerdo llega el día después de que José Luis Castro, portavoz oficial del PP -lo de la muchacha Anievas no pasa de la pura anécdota- denuncie el déficit del Consejo Comarcal. Un déficit que ascendió a los 319.000 euros en el pasado ejercicio y que eleva la deuda hasta un millón. Dicho con palabras textuales del portavoz de la gaviota azul: «La situación que denunciamos está provocando ya graves problemas de tesorería. Compromete la liquidez de la institución y hasta su supervivencia». El desamor en política no existe y quienes están en la cumbre desayunan con frecuencia algunos sapos. Los ponen sobre el mantel los periódicos cada mañana ¿Por qué tras los desencuentros en el Consejo Comarcal de El Bierzo al final se llega a este entendimiento? Pongan la romana en el fiel y quizá puedan hacer esta lectura: la gestión económica del ex-presidente Jesús Esteban, que ha sido legal pero de mano abierta, han de asumirla en todos sus aspectos los nuevos gestores. Y perdonar sus ventoleras, sus puyas, sus descalificaciones. A cambio de todo eso, el díscolo y sus dos discípulos volverán al redil orgánico. Mágico. ¿Y cómo el actual presidente y sus colaboradores «tragan» el déficit real denunciado por la opisición? En política dos y dos pueden ser cinco; en economía, jamás: son siempre cuatro. Ni siquiera los sabios que están hoy en León, con mi admirado y entrañable Jaime Gil Aluja a la cabeza, al que se le ha escurrido otra vez el Nobel de Economía entre los dedos; que asisten, digo, al Congreso Internacional de Economía cuya sede está en nuestra ciudad , expertos en teorías del caos, en conjuntos borrosos y en no sé qué de «fuzzi», serían capaces de esconder los números rojos. Ni los azules. 1397124194