Tranquilidad
QUE EL PROYECTO soberanista del PNV es inconstitucional es una realidad que no necesita de grandes dictámenes. Pero no debería ponerse nervioso el Gobierno: estamos en el tiempo de la controversia política, de la desautorización ideológica de una tentativa que no cabe en la Constitución española. Ya llegará el momento de recurrir ante el Constitucional, o incluso de tomar medidas más expeditivas, pero haríamos el ridículo si el Gobierno recurriera lo que todavía no existe. 1397124194