EL RINCÓN
La venganza de Rebeca
LOS RUMORES han llegado a los amplios pabellones acústicos del Príncipe Carlos de Inglaterra. No es que les haya prestado oídos, que él tiene para dar y prestar, es que no ha tenido más remedio que enterarse. La prematuramente desaparecida Diana de Gales grabó una cinta en la que un antiguo sirviente de la familia real inglesa le confesaba que había visto a su marido acostado con su ayuda de cámara, un tal Michael Fawcett, chico guapo él. La prensa del Reino Unido, a la que en este caso se intenta domesticar, siempre ha logrado grandes tiradas tiñéndose de amarillo. Hace medio siglo que Bertrand Russell dijo que era necesario trazar una línea más marcada sobre la que se establecían las leyes sobre difamación, que ya entonces se amparaban en la sacrosanta libertad de prensa. Ahora ha llegado un duradero momento en el que vale todo. Carlos de Inglaterra, que está de viaje, lo ha desmentido, como si una acusación bien urdida pudiera desmentirse. Llega un día en el que las calumnias se hacen verdaderas: cuando además de salir en los periódicos salen en la televisión. ¿Qué pensará la rubia equina C amila Parker?. Su amor con el heredero de la corona inoxidable puede determinar que acusen a éste de zoofilia. Hay quien cree que el sexo es lo más divertido que se puede hacer sin reír y que las preferencias sexuales de ciertos personajes deben ser un secreto entre tres. En cualquier caso siempre he pensado que la bisexualidad es un privilegio. Que a alguien le guste un futbolista rubio tanto como su mujer no deja de ser una notable ampliación de lo que Píndaro, que por cierto era un poquito maricón, llamaba «el campo de lo posible». La inolvidable Lady Di sigue haciendo méritos para que no la olviden. Siempre creyó que su atento marido tuvo una relación «demasiado íntima» con el tal Fawcett. El caso es que por unas cosas o por otras, las más rancias monarquías están llevando las cosas demasiado lejos, en opinión de mucha gente. No hay que preocuparse: en opinión de otras muchas todo es síntom a de modernidad.