Creado:

Actualizado:

ASEGURAN que una de las carencias de Rodríguez Zapatero ha sido siempre la de buscar buenos colaboradores. Se equivocó, aseguran, en los nombres que lo apoyaron para ascender a la secretaría general del PSOE (pero el caso es que ascendió), se equivocó, afirmo yo mismo, en algunos de los candidatos ¿estrella? en las pasadas elecciones municipales y yerra, insisten otros, con la mayor parte de sus actuales colaboradores, lo cual es algo aún no plenamente demostrado. Ahora ha formado una comisión de ¿notables? en la que algunos han querido ver un Gobierno en la sombra, aunque no sea precisamente eso, porque la famosa comisión no tiene otra misión, como su nombre indica, que de la hacerse notar, no asumir tareas ejecutivas. Algunos de los notables lo son verdaderamente, y su apoyo, aunque sólo sea en términos de imagen, conviene mucho a un Zapatero necesitado de ¿seniors? a su lado: Bono es un valor permanentemente seguro, y no lo es siempre Rodríguez Ibarra, cuyas salidas de tono tantas veces lo descalifican. Alborch ha sido permanentemente la cara alegre y amable del régimen, y personas como Peces-Barba, con todos sus inconvenientes, Solbes o Moratinos tienen trayectorias muy solventes y prestigiosas. Es bueno que Zapatero esté acompañado por todos ellos, como por Sebastián, Sansegundo, etcétera. Un plantel de notables que ha sido criticado frívolamente por columnistas comprometidos con la otra opción, como el ex asesor de Aznar Miguel Angel Rodríguez, por no ser demasiado jóvenes. Como si tener cincuenta años fuese un desdoro, en lugar de una condecoración más. Me parece evidente que en el último mes ha realizado algunas jugadas maestras, como la filtración (algo confusa, hay que insistir) de partes de su programa electoral o la designación del comité de notables, que desmiente, en parte, su incapacidad para buscar colaboradores de valía. Aunque, en mi opinión, faltan muchos nombres: el de Javier Solana, en muy primer término. ¿Un olvido? ¿Celos? Sea como fuere, ahí están, los dos principales contendientes electorales, listos para el pistoletazo de salida. Martiano Rajoy, a la espera, sin duda guardando sus cartas en la manga. Zapatero, disparando sus cartuchos. Un apasionante duelo al sol.

Cargando contenidos...