SIETE DÍAS
¿Despiste o guiño de Zapatero?
«PENSEMOS en la Europa que vamos a impulsar dentro de 20 días cuando votemos todos juntos, vascos y catalanes, andaluces, leoneses....». La referencia de José Luis Rodríguez Zapatero a León en igualdad con las regiones que gozan de reconocimiento autonómico en España, ha dado lugar a curiosas interpretaciones. Era el momento en el que el presidente del Gobierno pretendía replicar al plan soberanista de Ibarretxe con una mirada hacia el futuro, con la visión de una Europa fuerte y unida de la que no se excluye la identidad de los pueblos, de sus gentes, de vascos y leoneses... Para los socialistas de Valladolid, la alusión a lo leonés sin el complemento de lo castellano, únicamente evidencia un «despiste». Francisco Fernández, sin embargo, está convencido de que hubo premeditación, de que no hubo despiste sino una referencia deliberada y una apuesta porque la singularidad de León «se enmarque en la Constitución» reformada del futuro. El tiempo dará o quitará razones, pero casi que en esta discrepancia entre socialistas a la hora de interpretar las palabras del jefe, uno se inclina más por dar la razón al juicio de Mario Amilivia. El alcalde popular cree que Zapatero introdujo el término leonés en su discurso «por el afecto que le tiene a León» y, sin duda, habría que añadir, porque estas cosas con frecuencia tienen un calado electoral más importante que las promesas de obras que se pueden quedar en simples proyectos. Así lo ha visto también el secretario regional del PP y vicepresidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, al enviar el mensaje contrario al resto de las provincias que conforman la comunidad: «Zapatero -vino a decir Mañueco- se ha olvidado de cuál es su comunidad» El caso es que haya sido despiste, afecto a la tierra, compromiso político o simple guiño -interpretación ésta última de Rodríguez de Francisco- , dos someras referencias a León han propiciado que los leonesistas desentierren el hacha nunca oculta de la reivindicación segregacionista. El secretario general de la UPL, Joaquín Otero, anima a Zapatero a que sea coherente con su discurso y que, en consecuencia, ayude a equiparar la región leonesa con la comunidad vasca. Desde las mismas filas leonesistas se reclama el referéndum. ¡Hay que ver! Algo más que guiños y carantoñas quiere el presidente de la Diputación Provincial, Javier García-Prieto. El representante de la máxima institución leonesa está empeñado en conseguir que la provincia avance en su desarrollo turístico a través de los deportes de invierno. San Isidro se está convirtiendo en una referencia en España y ahora se afronta un proyecto de dimensiones espectaculares: la construcción de la mayor estación de esquí del norte de España, aprovechando las condiciones geográficas que ofrece San Glorio. En esta apuesta estaba también el PSOE leonés, incluido el presidente Zapatero. Esta es la causa por la que ha provocado cierta sorpresa la ministra de Medio Ambiente, que ha puesto en duda la viabilidad del proyecto por motivos proteccionistas de la naturaleza a los que no es ajena la salvaguarda del oso pardo. García-Prieto está convencido de que el oso no corre peligro, como lo demuestra la convivencia de algunos ejemplares en las proximidades de la estación de San Isidro. Pero la ministra no parece tener en cuenta que lo que está el peligro de extinción en estas tierras es el hombre, obligado a la emigración. García-Prieto quiere saber si la posición de la ministra coincide con la del Gobierno y para que todo quede aclarado ha pedido por carta una entrevista con Zapatero. Para el asunto de la nieve y para comprobar si nuestro paisano en la Moncloa continúa respaldando la iniciativa de construcción del circuito de velocidad de La Bañeza. Se comprende, como nos recordaba alguien del palacio presidencial, que el señor presidente tiene muchas cosas en la cabeza, como la Constitución Europea, el apoyo a Madrid como ciudad olímpica o los enfados y amenazas de Ibarretxe. Pero seguro que un ratito sacará de su tiempo para despejar las incertidumbres que aquí a sus paisanos tanto angustian. Y es que por estas tierras la gente continúa en un sinvivir. Antibióticos, buque insignia de la modernidad industrial de la provincia en las últimas décadas, continúa dando disgustos. La multinacional Sir Fidia ha puesto en venta una empresa que compró hace menos de dos años. El problema ahora es que el valor de la sociedad apenas alcanza el montante de la deuda contraída. Los trabajadores están cansados de esperar un plan claro de futuro y ante el silencio o la información parca, amenazan con llevar a cabo una huelga a mediados de mes. Seguramente no es el mejor camino para arreglar una crisis, pero como le oímos comentar a un miembro del comité de empresa, «algo habrá que hacer». Ya se sabe, salir de la pasividad, buscar sensaciones de esfuerzo, para no morir únicamente por la angustia de la espera. La misma confusión existe con respecto al futuro de la empresa Lagun Air, aunque en este caso lo mejor será ceñirse a los hechos. La compañía aérea cerró por falta de fuelle. Parece demostrado que las quejas sobre el funcionamiento del aeropuerto, con estar justificadas, eran una cortina de humo que ocultaba una deficiente gestión y, sobre todo, ha puesto de relieve la falta de recursos para superar la etapa de creación y asentamiento de la sociedad. La empresa confiaba su desarrollo al dinero que le entregaba la Diputación, o el consorcio provincial, en concepto de pago por publicidad y a la venta al día de pasajes. Así, sin más patrimonio, es muy difícil sobrevivir. Ahora un grupo de trabajadores dicen, a través de un fax que parece un anónimo, sin firma y sin remite, que pretenden quedarse con la explotación de la empresa. No parece que esta opción pueda llevar a buen puerto, porque el punto de partida sería el mismo: las subvenciones públicas como único recurso para cubrir los gastos allí donde los ingresos de los pasajes no llegue. En realidad el único que ha dado crédito a esta hipótesis ha sido el presidente del consorcio y diputado provincial, Martínez Majo. La empresa, propietaria de los derechos de vuelo y de los alquileres de los aviones, niega la existencia de negociaciones. En fin, que no parece cosa seria. O por lo menos no ofrece visos de materializarse. Entre tanto, continúan los vuelos a Madrid y Barcelona por parte de la otra empresa que tiene rutas abiertas desde León: Air Nostrum. Esta sociedad tiene la pretensión de abrir algunas de las líneas que Lagun Air ha dejado sin servicio con su quiebra y desde la Diputación se espera el momento de inauguración de la pista de aterrizaje y despegue ampliada con el fin de poder fletar vuelos charter a Canarias y a otros destinos igualmente lejanos. No hay que confundir que la deriva de Lagun Air no pone en peligro la continuidad del aeropuerto en León. En estos casos todo es importante, pero sólo el aeropuerto es fundamental.