Publicado por
JUAN F. PÉREZ CHENCHO
León

Creado:

Actualizado:

ES BAÑEZANO, ocurrente y sardónico. Domingo Fuertes, presidente del Cel (Círculo de Empresarios Leoneses), ha traído aire fresco a parte de la patronal leonesa -«half and hale»- que habitualmente lo respira muy viciado. Durante los últimos días está reclamando al Ayuntamiento que pague a los empresarios leoneses lo que les debe. Hay casos sangrantes, con arrugas de morosidad profundas. Su huella llega a la docena de años. Son multitud de pequeñas empresas, proveedoras del Ayuntamiento de bienes y servicios que ven amenazado su negocio por la morosidad del Ayuntamiento. La obligación de la representación de los empresarios y- el CEL la tiene, mal que les pese a los munícipes que basculan su simpatía hacia la otra opción- es denunciar la situación y reclamar el pago de la deuda. Desde ese punto de vista, Domingo Fuertes cumple estrictamente con su obligación. Otra cosa es que el edil de Hacienda, desmayado por la situación, salga por la tangente y maximalice: el Ayuntamiento siempre paga. Sólo faltaba que no lo hiciera. Lo que se le pide desde la patronal es que, además de pagar, no sea escandalosamente moroso. Pero la reclamación del presidente del CEL, además, pone de manifiesto otro fenómeno para la reflexión. El Ayuntamiento de León, desde hace muchos años, se ha acostumbrado a ser moroso. Al gobierno municipal, hay que joderse, eso le parece natural. Los proveedores, como saben que van a tardar en cobrar, engordan las facturas. Al pagar mucho más caro lo que compra el Ayuntamiento, su deuda no deja de engordar. Y cuando más enorme es su deuda, más tardará el Ayuntamiento en pagar. Es el círculo vicioso. Un círculo que desde los tiempos de Juan Morano ningún equipo de gobierno se ha atrevido a romper. Un círculo que mantiene a las arcas municipales, que son de todos los leoneses, en la situación en la que se encuentran. Y a las que hay que dar solución. Sin demora. Y cambiando de tema. O de tercio, ahora que el «tendido seis y medio» de La Solera parece feliz con el resultado de la feria taurina de San Isidro, cuando se llega a su ecuador. Ya se sabe que los medios de comunicación de la derecha son una gran picadora de carne humana. Si hace pocos días les tocó la china a unos policías que se atrevieron a interrograr a unos personajes perfectamente identificables en el intento de agresión al entonces ministro de Defensa, José Bono, ahora le ha tocado el turno al juez y a la fiscala encargados del 11-M. Parece ser que este juez, que lleva el sumario más gordo de la historia de la judicatura española, se ha equivocado en una fecha, por razón de lo cual uno de los veintiocho imputados y detenidos, ha quedado en libertad. Un error vergonzosamente utilizado para atacar y descalificar al juez Del Olmo. A él, a la fiscalía, y a toda la instrucción que han llevado a cabo. Conviene una precisión: el presunto terrorista puesto en libertad por error, es un islamista y no un fantasma como querían quienes han buscado descalificar la instrucción judicial con enredos de furgonetas y mochilas. El gran trabajo realizado por el juez Del Olmo, finalmente merecerá el reconocimiento de la inmensa mayoría de la sociedad española.

Cargando contenidos...